Pedro J. Vindell Matus/[email protected]
GRANADA.- De siete puñaladas murió Alejandro Antonio Briones Selva, de 37 años, a media cuadra de su casa de habitación, en el barrio El Domingazo, en esta ciudad.
Briones Selva conocido como “El Pájaro”, fue encontrado por vecinos tirado en la calle. Al inicio creyeron que dormía, pero constataron que estaba muerto al verle sangre en la boca y en uno de sus hombros, por lo que avisaron a su madre, la señora Rosa Emilia Briones Solís, de 64 años, que habita al costado este de la antigua ermita de la Virgen del Perpetuo Socorro.
Agentes policiales al mando del capitán Alvaro Pérez Marenco, auxiliar judicial, se presentaron al lugar a las 6:00 a.m. de ayer sábado para iniciar las investigaciones de lo que se podría tipificar como asesinato y robo.
La versión de la hermana del ahora occiso, Lorena Briones Balladares indica que Alejandro Antonio llegó el viernes a eso de las 6:00 p.m. a la casa de su mamá, con quien la habitaba y salió nuevamente a las 6:30 p.m. del viernes.
Briones Selva acostumbraba divertirse en las noches de serenata en la Plaza de Los Leones, lo mismo que echarse tragos en la cantina de Pablito, que sita media cuadra al norte del Instituto Nacional para la Administración y la Economía (Intae), donde también dijo su progenitora jugaba desmoche, lo mismo que en la casa de Ana Urbina Molina, en las inmediaciones de la antigua Estación del Ferrocarril.
“Estamos siguiendo las pistas, por ahora no podemos adelantar nada”, declaró el capitán Pérez Marenco.
MÚLTIPLES HERIDAS
El médico forense, doctor Luis Mariano Cerda Morales, informó que el cadáver fue encontrado en posición de cúbito lateral derecho, con la cabeza hacia el oeste. Al examinar el cuerpo se encontraron múltiples heridas provocadas por arma blanca; la que presentaba en la parte más baja del abdomen —que le produjo hemorragia interna— fue la que le causó la muerte.
Los familiares del ahora occiso dijeron que el mismo se desempeñaba como vigilante en una casa que ocupan unos japoneses contiguo al estudio fotográfico de Francisco Mena, “Paco Paco”; antes había laborado en lo mismo en el Centro de Salud “Jorge Sinforoso Bravo” y en la Administración de Rentas.
Según versión de la madre del difunto, éste andaba dos carteras, en una de ellas la suma de 900 córdobas en billetes de a cien, unos billetes en dólares y otros de diez córdobas. La Policía no le encontró nada en los bolsillos del pantalón color rosado; además, vestía una camisa blanca combinada con rojo, zapatillas negras y calcetines azules.