AFP
ROMA.- La isla italiana de Capri (sur), refugio del “jet set” internacional, se despertó este sábado inundada, al día siguiente de una violenta tormenta que transformó en una piscina los comercios de lujo y las avenidas que conducen a los grandes hoteles y las terrazas panorámicas, informaron los comerciantes.
La tormenta sólo duró dos horas, pero ya se habla de decenas de miles de euros de daños en viviendas y comercios, según la misma fuente.
Los comerciantes de una de las calles elegantes de Capri, la vía Fuorlovado, protestaron en un telegrama a la alcaldía, acusada de no realizar tareas de mantenimiento.
Las bocas de desagüe, tapadas por hojas y desechos abandonados por los turistas, cedieron una tras otra durante la tormenta y torrentes de agua y lodo inundaron los comercios.
La municipalidad realizó un llamado de urgencia este sábado a una sociedad de obras públicas para devolver a la estación balnearia un aire más civilizado. La empresa deberá trabajar todos los días sin interrupción.
Capri, que atrae diariamente a unos 20,000 turistas, en su mayoría norteamericanos y japoneses, es una montaña ubicada en el Mar Tirreno, frente al Golfo de Nápoles, célebre por sus grutas marinas.