- Unos cien muertos por violencia
guerrillera y paramilitar tras
asunción de Uribe - Los grupos paramilitares, que
cuentan con unos 10,000 combatientes, libran una guerra a muerte
AFP
BOGOTA.- Unos cien muertos dejó la ola de violencia protagonizada por guerrilleros y paramilitares en distintos lugares de Colombia desde el miércoles último, cuando asumió el presidente Álvaro Uribe, informaron este sábado fuentes oficiales.
El jefe de la II División del Ejército, el general Martín Carreón, señaló que por lo menos 20 paramilitares derechistas fueron abatidos por las tropas regulares en un combate registrado en la noche del viernes en la localidad de Segovia (560 kilómetros al norte de Bogotá, en el departamento de Antioquia).
Según el comandante de la II División, el combate se registró cuando los soldados interceptaron a un nutrido escuadrón paramilitar que opera en el conflictivo Antioquia, donde también actúan los rebeldes de las FARC y el ELN, enemigos acérrimos de los grupos de ultraderecha.
Segovia está próximo a la Serranía de San Lucas, donde, según Carreón, fuertes combates entre un comando mixto de las FARC y el ELN contra los paramilitares han dejado 50 muertos en los últimos días.
La Serranía de San Lucas, que comprende los departamentos de Antioquia y Bolívar, es un estratégico eje de comunicación terrestre y fluvial entre la región del Caribe y el interior del país, y donde existen cultivos de hoja de coca —la materia prima de la cocaína— que los grupos ilegales buscan controlar, según los militares.
GUERRA A MUERTE
Los grupos paramilitares, que cuentan con unos 10,000 combatientes, libran una guerra a muerte en diversas regiones del país contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, 17,000) y el Ejército de Liberación Nacional(ELN, 4,000).
Esa guerra incluye ataques contra campesinos y otros civiles ajenos al conflicto, pero que cada bando percibe como colaboradores del adversario, aunque el presidente Uribe ha anunciado mano dura para tratar de contener la racha de violencia. Otros cinco paramilitares murieron el jueves en combates contra el Ejército en una zona rural del municipio de Tauramena (300 kilómetros al este de Bogotá).
De acuerdo con las autoridades, las FARC emboscaron la noche del viernes a una patrulla de la Policía en la localidad de Albarracín (130 kilómetros al noreste de Bogotá), causando la muerte a un agente y heridas a otros dos.
También el viernes resultó herido un militar en un enfrentamiento con supuestos guerrilleros urbanos de las FARC en un suburbio de la periferia de la capital colombiana, ciudad de más de siete millones de habitantes que el miércoles fue sacudida por una sangrienta campaña dinamitera, atribuida a los rebeldes para tratar de sabotear la investidura de Uribe.
ATAQUES CADA VEZ MAS CERCA
El mayor número de muertos —15 en total— se produjo en un deprimido sector del centro de la capital, a 400 metros del Palacio, sede del Gobierno.
Otras dos grandes ciudades colombianas, Cali (suroeste) y Medellín (noroeste), también fueron sacudidas en los últimos tres días por acciones de los rebeldes, las cuales dejaron cuatro muertos y 30 supuestos guerrilleros urbanos capturados.
Asimismo, los guerrilleros de las FARC mataron el viernes a dos mujeres, entre ellas la concejal Fanny Alvarado, durante un asalto a la población campesina de Milán (650 kilómetros al sur de Bogotá).
La otra víctima era familiar del alcalde de una localidad cercana a Milán, se informó.
Las FARC mantienen desde hace dos meses una campaña de amenazas contra los alcaldes, concejales y otras autoridades municipales de Colombia, a quienes exigen dimitir so pena de matarlos o secuestrarlos.
A raíz de esas intimidaciones han renunciado unos 120 burgomaestres, según fuentes oficiales, y 220, de acuerdo con informes de prensa, mientras que unos 6,400 concejales también se hallan en la mira de los rebeldes.
BOMBA EM PERIFERIA
Cuatro militares resultaron heridos al explotar este sábado una bomba en las afueras de la ciudad colombiana de Pasto (sur), adonde llegó este día el presidente Álvaro Uribe, informó a la AFP un responsable del servicio secreto (DAS) en el departamento de Narió. Los heridos son tres soldados y un suboficial de las Fuerzas Especiales del Ejército, que prestaban vigilancia en la periferia de Pasto (860 kilómetros al suroeste de Bogotá), con motivo de la visita de Uribe, señaló esa fuente que prefirió no ser identificada.