- Benjamín B. Gilman, congresista estadounidense, advierte que ningún diputado puede estar por encima de la ley
- Pidió a la Asamblea Nacional derogar la Ley de Inmunidad que cubre a los diputados nicaragüenses hasta en casos delictivos
William Briones Loáisiga yLuis Felipe [email protected]
El representante de Nueva York ante la Cámara Baja de Estados Unidos, Benjamín B. Gilman, dijo ayer que ampararse en la inmunidad es también corrupción, por lo que pidió a la Asamblea Nacional, eliminar la Ley de Inmunidad que cubre a los diputados aún ante evidentes actos delictivos.
Durante un almuerzo con miembros de la Cámara Americana Nicaragüense (Amcham), Gilman expresó que “la corrupción es peor que robar, porque no sólo roba el dinero ganado con mucho esfuerzo por los ciudadanos, sino que además les roba la confianza que han depositado en sus líderes. Ningún país es inmune a la corrupción, pero países prósperos y exitosos, se esfuerzan por mantener un gobierno ético y honesto. Estos países, toman medidas para castigar a aquellos que roban al pueblo su dinero y su confianza. Nadie debe estar por encima de la ley”, manifestó.
El pasado miércoles, el gobierno nicaragüense acusó criminalmente a 14 personas, encabezados por el diputado Arnoldo Alemán y el reo Byron Jerez, por los delitos de malversación del caudal público, fraude y asociación para delinquir, entre otros delitos. Alemán ha sido acusado anteriormente y, como en esta ocasión, se ha escudado en su férreo control de la Junta Directiva del Parlamento y la inmunidad de la que goza, para evadir la justicia nicaragüense.
Gilman aseguró que el presidente Enrique Bolaños cuenta con el respaldo de la administración estadounidense en sus esfuerzos “para arrancar de raíz la corrupción en Nicaragua”, dijo.
Explicó que en Estados Unidos, los congresistas gozan de inmunidad para ser detenidos por la Policía, únicamente cuando votan en razón de su labor parlamentaria. “Quiero hacer énfasis, que no estamos inmunes a ser arrestados y juzgados, por cometer un crimen”, dijo.
DOS CASOS
Recordó que en días pasados, el representante de Nueva Jersey, Robert Torricelli, fue reprendido fuertemente por el Senado por aceptar obsequios y gratificaciones de un contribuyente de su campaña electoral. Más recientemente, James Traficant, fue juzgado por supuestos crímenes y, una vez encontrado culpable del delito, fue expulsado de la Cámara de Representantes.
“Usar la inmunidad parlamentaria para evitar enfrentar la justicia es una perversión. Esto por sí mismo, es un acto de corrupción. En los Estados Unidos, ningún congresista está por encima de la ley”, expresó.
PONDRÁ AL TANTO AL CONGRESO EE.UU
Benjamín B. Gilman prometió que, a su regreso a Estados Unidos, hablará en el Congreso para que estén conscientes del problema que enfrenta Nicaragua a raíz de los actos de corrupción denunciados por el Ejecutivo en días pasados, “y las dificultades del gobierno, por la oposición que tiene en la Asamblea Nacional”, indicó.
El congresista desayunó ayer con el presidente Enrique Bolaños en El Raizón, donde lo instó a “arrancar de raíz el mal de la corrupción” en Nicaragua, en alusión al ex presidente Arnoldo Alemán.
“Como fuerte amigo de Nicaragua lo felicito y quisiera aplaudir este glorioso nuevo capítulo en la historia de Nicaragua que usted acaba de empezar a escribir”, añadió.
NO ESCAPAR LA VISTA
“El presidente Bolaños comprende que aquellos que se han dedicado a reestablecer la democracia en este país, deben estar regidos por las más altas normas de conducta. El presidente Bolaños también comprende que nosotros, en los Estados Unidos y en otras partes de la comunidad internacional, no debemos mirar hacia otra parte cuando viejos aliados se han convertido evidentemente en corruptos”, expresó en clara alusión al diputado Arnoldo Alemán.