Como escondiendo un secreto maldito, las cinco niñas del Barrio Pantanal posan para la cámara, ofreciéndose apoyo ante la desgracia que les tocó vivir.

Anciano acusado de abusar a cinco niñas

Es el padre de tres de ellas y abuelo de las otras dos; sus edades oscilan entre cinco y trece años Las niñas granadinas también han sido víctimas de violación y abusos deshonestos por otros familiares Iván Olivares B. [email protected] GRANADA.- Doña Blanca Nubia no pudo disfrutar el instante glorioso en que la Policía de […]

  • Es el padre de tres de ellas y abuelo de las otras dos; sus edades oscilan entre cinco y trece años
  • Las niñas granadinas también han sido víctimas de violación y abusos deshonestos por otros familiares

Iván Olivares B. [email protected]

GRANADA.- Doña Blanca Nubia no pudo disfrutar el instante glorioso en que la Policía de esta ciudad capturaba al hombre al que ella acusa por haber abusado de cinco niñas (dos hijas y tres hermanitas suyas) que viven en su casa. ¿La razón? Ese hombre es Rigoberto Lira, su propio padre.

La señora narró que en 1989, don Rigoberto abandonó la familia y desapareció sin dejar rastro, apareciendo diez años después, en 1999. Regresó con una nueva esposa y cuatro hijos, pero esa relación se disolvió pronto, por lo que doña Blanca se quedó con las tres niñas, mientras el varoncito le quedó a una vecina.

Hasta hace tres meses, la relación con su padre era simplemente aceptable, compartiendo lo poco que tenían (la comida, el espacio), en la casa del Barrio San Ignacio, más conocido como Pantanal.

INICIA EL PROBLEMA

Aunque ni doña Blanca ni su esposo, Marcelino Lanzas, pudieron precisar las fechas, ambos recuerdan que una noche escucharon llorar a una de las niñas, de ocho años de edad, por lo que se levantaron en silencio y encendieron la luz de forma sorpresiva y vieron que la niña estaba desnuda en la cama de don Rigoberto, que se hizo el dormido. El matrimonio rescató a la niña, la vistió, y llevó a su camita.

La pareja asegura que otra noche, algún tiempo después, hallaron a Rigoberto arrodillado a la orilla de la cama de otra de las niñas, de cinco años, a la que estaría tocando impúdicamente.

Blanca y Marcelino dijeron que una empleada llamada Verónica les contó que en otra oportunidad, ella también lo había visto tocando a la misma niña. Verónica dejó de trabajar en esa casa, porque dijo que el acusado también intentó hacerse de ella.

OTRA NIÑA ABUSADA

La historia de una tercera niña es traumática. A sus trece años, ha tenido que sufrir la violación de uno de sus tíos, de nombre Freddy José Gutiérrez Flores (hijo de Rigoberto y hermano de Blanca Nubia), que está preso desde hace cinco años.

Una mañana reciente, la muchacha narró a sus padres que la noche anterior, su abuelo había llegado hasta su cama para tocarla, y que ella se resistió. Dijo que no pudo gritar porque él le tapó la boca.

La madre reclamó a su propio padre, pero éste la rehuyó hasta que un día, tomado, dijo ante Marcelino, admitiendo que sí había tocado a la niña de once años, “bien que le gusta, y está hablando”, comentando a renglón seguido: “¿Y que no es mujer?”, en referencia a la violación de hace cinco años.

Doña Blanca dice que supo que otra de las niñas fue violada por Rigoberto cuando ellos vivían en el norte (posiblemente en Jinotega). La criatura, que tiene diez años de edad, contó que una noche en que dormían en el monte, el hombre abusó de ella.

Para colmo de la historia Marcelino Lanzas dice que en otra oportunidad encontró a su suegro que estaba con otra de las niñas, que tiene seis años, y le había bajado la ropa interior, por lo que se la quitó y decidió que el hombre debería irse de la casa. Su reacción inicial fue amenazarlos, hasta que cumplió su promesa.

CAPTURA

El supuesto abusador fue capturado este jueves. La madre y hermana al mismo tiempo de las niñas, confía en que la justicia se encargará de él, y pide a la Policia investigar una confesión que el hombre les habría hecho hace unas semanas, cuando les dijo que se había venido del norte, huyendo por la violación de una mujer llamada Karla Blandón.

JUICIO PENAL

Si se confirman los extremos de la acusación, resultará que a sus 60 años, Rigoberto Lira Rodríguez violó o trató de violar a por lo menos seis mujeres: cuatro de sus hijas (una adulta y tres menores), y dos nietas. Los relatos son tan convincentes, que ni su propia ex esposa, doña Juana Gutiérrez, aboga por él. “Yo creo que sí es culpable, porque las niñas dicen que él las tocaba”, dijo la señora.  

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