- Agobiado por un desempleo abultado, gobierno socialdemócrata va atrás en las encuestas
Pierre FeuillyAFP
BERLÍN.- El canciller socialdemócrata alemán Gerhard Schroeder, de 58 años, se ve confrontado a un difícil desafío cuando faltan siete semanas para las elecciones federales en Alemania previstas para el 22 de septiembre, en las que en todos los sondeos aparece como favorito el conservador Edmund Stoiber, de 60 años, en el momento más bajo para los socialistas en Europa.
Tras el éxito de los conservadores en España, Austria, Italia, Holanda y, más recientemente, el notable incremento de la derecha en Francia, Schroeder se encuentra a la defensiva con el lastre del elevado desempleo en la primera economía de la zona euro. Frente a las encuestas desfavorables, el canciller ha decidido comenzar el lunes (tres semanas antes de lo previsto) su campaña oficial en Hannover (norte), su bastión político.
Los sondeos hablan claramente: 40-41 por ciento para la democracia cristiana (CDU-CSU), frente al 35.1 por ciento que tenía en 1998; contra 34-36 por ciento del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que alcanzó el 40.9 por ciento hace cuatro años.
Los verdes, aliados de la coalición que gobierna Alemania, alcanzan como máximo 6-7 por ciento, según las diferentes encuestas (1998: 6.7 por ciento); mientras que los liberales (FDP) 8-9 por ciento (1998: 6.2 por ciento), y quizá puedan desempeñar nuevamente el papel de comodín, tras cuatro años de oposición.
DESEMPLEO, TEMA CLAVE
El desempleo ocupa el centro de la batalla electoral. La cifra de desocupados ha superado la barrera psicológica de los 4 millones de personas sin trabajo, pese a una ligera reactivación económica.
Schroeder había anunciado antes de asumir la cancillería hace cuatro años que lograría reducir a 3.5 millones la cifra de desocupados en 2002, y que por esto se le podría juzgar. Su contrincante democristiano, Edmund Stoiber no pierde ocasión de evocar con crueldad aquella imprudente promesa electoral, con la que Schroeder llegó al poder.
«TODO APUNTA A STOIBER»
Para la “papisa” de los estudios demoscópicos de Alemania, Elisabeth Noelle-Neumann, quien en 1998 fue una de las pocas expertas que predijo una aplastante victoria de Gerhard Schroeder sobre el entonces canciller democristiano Helmut Kohl, “las elecciones están claramente a favor de Stoiber”.
En caso de derrota, Schroeder sería el primer canciller en dejar su puesto tras un solo mandato.
No menos negativas son las antológicas intervenciones del canciller Schroeder en el mundo de la economía para salvar a los grupos Holzmann y Babcock-Borsig y para forzar la renuncia del presidente de la Deutsche Telekom, Ron Sommer, así como la tardía destitución de su ministro de Defensa, Rudolf Scharping, tras reiteradas “metidas de pata”, la última de ellas un escándalo por recibir honorarios de un empresario vinculado a la industria del armamento.