La cachetada que le dio Nicaragua en el primer set del martes le sirvió la noche del miércoles a Costa Rica.
La Selección se vio mejor ante El Salvador, uno de sus principales escollos para ganar la Copa Centroamericana, y al que derrotó con claridad 3 a 0, con parciales de 25-23, 25-21 y 25-23.
La victoria puso a los ticos en la cima del torneo de voleibol masculino y en la ruta que lleva al tricampeonato.
En puntos y victorias comparten la punta en la tabla de posiciones con Panamá, pero los superan en contundencia, pues los costarricenses ganaron los seis sets que disputaron.
Los canaleros, en cambio, perdieron tres de nueve jugados.
Los panameños alcanzaron el liderato gracias a la reñida victoria sobre Nicaragua, 3 a 2 (18-25, 25-20, 19-25, 25-23 y 15-13).
Anoche, de nuevo el cuadro que dirige Mauricio Prado tendría una cita vital en sus aspiraciones de convertir al país en el primero que gana cinco veces el torneo, pues se enfrentaban justamente a sus compañeros de liderato.
Pero el miércoles no fue tan plácida como lo pintan las frías estadísticas. La verdad es que los salvadoreños se fueron peleando, y aunque no ganaron ningún parcial, estuvieron cerca de lograrlo.
Los pupilos del cubano Sergio Rivera mostraron el progreso que han logrado merced al trabajo, la inversión y los fogueos.
Incluso estuvieron adelante en muchos tramos del primer “round”, pero el juego de un equipo tico construido sobre un sólido proceso terminó por imponerse.
El buen desempeño de Manuel Quirós y Jeffrey Calderón en los remates, así como el de Gustavo Bolaños en el bloqueo, aseguró la victoria de los locales.
Las fallas que mostró a veces el equipo en defensa y bloqueo, fueron hábilmente corregidas por el entrenador Mauricio Prado, cuya sapiencia en el banco fue fundamental para el triunfo.
Tomado de La Nación/Costa Rica