- Algunos aseguran que llevan entre seis meses y un año llegando al Hospital Roberto Calderón a que les programen su operación
- En el primer semestre ese centro asistencial realizó 1,875 cirugías tanto de emergencias como programadas
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En este mes, Iván Soza cumplirá un año que le diagnosticaron que su pie derecho requería operación en el Hospital Roberto Calderón, según contó.
“Desde como en agosto del año pasado estoy llegando a ver si me operan”, afirmó.
A Soza, de 41 años, que vendía almohadas, le resultó elefantiasis en su pie derecho, hace dos años.
Por característica de la enfermedad el pie se le hinchó, en forma desproporcionada, hasta deformarse. “Me cuesta caminar”, dijo Soza.
Parte de su mal lo ha tratado en el Hospital Dermatológico, y otra parte espera remediarla con la cirugía en el “Calderón”, adonde llega todos los martes que puede, para ver si le programan la intervención quirúrgica.
“A mí me han estado boleando”, manifestó Pablo Centeno, otro enfermo que está en las mismas que Soza.
Centeno no fue tan preciso en el tiempo, pero afirmó que son varios los meses que ha esperado deshacerse de la hernia.
Es jubilado del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) con 950 córdobas al mes. Con eso no podría costearse el pago de una cirugía. “No tengo ni idea de cuánto vale”.
En preparativos para su cirugía dijo que ha gastado como 1,000 córdobas que le ajustó uno de sus hijos.
A Centeno, que vive en el Reparto Schick con dos nietos, dos hijos y su señora, no le queda más que esperar para que lo pongan en la lista de los próximos a operar.
Xiomara Flores, de 22 años, es parte de la romería de gente que cada martes se congrega en la entrada del hospital.
En septiembre del año pasado, Flores supo de un quiste al final de su espalda, que ahora siente que lo tiene madurado.
“Ha estado a punto que la operen, hasta hemos ido a buscar sangre, pero después le dicen que no”, afirmó Martina Martínez, la mamá de Xiomara.
OPERACIONES NO SE DETIENEN
Adolfo Gaitán, Director del hospital, reconoció que debido al desabastecimiento de medicinas, que aquejó al sistema sanitario del país, se restringió el ritmo de cirugías en ese hospital.
Recordó que para enero y febrero el número de cirugías programadas, que es adonde han ido las personas anteriores, se redujeron en un 30 y 40 por ciento. Pero dijo que nunca se dejó de operar.
En el primer semestre de este año se intervino a 749 personas, por cirugías programadas, y por emergencia a 1,226.
Respecto, a los tiempos de espera que llevan las personas antes mencionadas, Gaitán no precisó tales casos, y tampoco detalló cuánto es el tiempo máximo de espera de los enfermos, que requieren cirugías. “Pero no es tanto tiempo”, afirmó el médico.
El cirujano Carlos Humberto Solís explicó que se priorizan los casos más complicados, por ejemplo, enfermos con cáncer o leucemia, que necesitan operación, o a uno grave por vesícula.
Gaitán agregó que otra dificultad que han tenido con las cirugías programadas, es que han llegado enfermos de otros centros asistenciales, y eso les ha recargado su demanda.
Reconoció que no es fácil estar en lista de espera, y llamó a los enfermos a tener paciencia.
Aunque hacen esfuerzos por evacuar la demanda de cirugías que tienen, los médicos no dijeron cuántos martes más tendrán que llegar los enfermos para ser operados.
TRES QUIRÓFANOS
En el Hospital Roberto Calderón existen tres quirófanos activos y alrededor de 10 cirujanos de base para operar.
Según Gaitán, los médicos hacen turnos y operan dos o tres veces por semana.
Esta semana se programaron alrededor de 18 cirugías.
En cuanto a los insumos y materiales de reposición periódica, Gaitán aseguró que están abastecidos para seis meses.