AFP
MONTEVIDEO.- El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O’Neill, vio “indicios” de mejoras en Argentina, después de expresar apoyo a Uruguay y Brasil, mientras la comunidad internacional alerta sobre la urgencia de una ayuda al gigante sudamericano, cortado de los mercados de capital.
“Argentina ha tenido un período de estabilización y hay algunos indicios de que la actividad está mejorando”, dijo O’Neill, en una rueda de prensa conjunta con el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna.
“Creo que Argentina ha trabajado muy duro para instrumentar políticas que creen una base de sustentabilidad y crecimiento”, añadió el alto responsable, quien dio parte de la disposición del gobierno de presidente George W. Bush a prestar “asistencia”, cuando Buenos Aires llegue a un acuerdo con el FMI.
El gobierno argentino trata de obtener desde hace cinco meses una ayuda para evitar una suspensión de pagos de su deuda multilateral de 41,000 millones de dólares, después de haber declarado en diciembre la mayor moratoria de la historia, con acreedores privados, por 100,000 millones de dólares.
Argentina era la última y más difícil etapa de la gira regional de O’Neill, que llegó el domingo a Brasil e hizo un alto el martes en Uruguay.
Las autoridades argentinas pueden sentirse alentadas por sus propósitos, aunque sin duda menos que las de Brasil, que recibió un apoyo explícito del Secretario del Tesoro, en momentos en que está a punto de cerrar un acuerdo con el FMI.
Las expectativas de la comunidad internacional están centradas en que los organismos financieros apuren el paquete de ayuda a Brasil, cortado de los mercados de capitales y amenazado por un cese de pagos, en el marco de las incertidumbres provocadas por la posible victoria de un candidato de izquierda en la elección presidencial de octubre.
El comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Pascal Lamy, consideró este miércoles en París que los mercados financieros, con su comportamiento “miope y típico de borregos”, castigaban “injustamente” a Brasil, cuyo funcionamiento “económico a medio plazo es digno de admiración”.
El enojo de Lamy con los mercados se produce en momentos en que varios bancos europeos, cuyos resultados ya se vieron afectados por la crisis argentina, tienen nuevos problemas a causa de la volatilidad brasileña.
INSTAN A URGENTE AYUDA A ECONOMÍA LATINOAMERICANAS
El apoyo de O’Neill a Uruguay se vio materializado en un crédito puente de 1,500 millones de dólares, en espera de una ayuda del FMI, que permitió el lunes volver a abrir los bancos cerrados por decreto desde el martes anterior para frenar una corrida que ya vació más del 80 por ciento de las reservas del país.
El préstamo estadounidense fue interpretado como un posible cambio en la postura del gobierno del presidente George W. Bush, contrario a los paquetes de rescate a las economías emergentes.
Para algunos comentaristas y analistas, Estados Unidos debe acudir rápidamente en ayuda de las economías latinoamericanas, y hacerlo a fondo.
“Los rescates deben concebirse como algo similar a la doctrina Powell en materia de intervención militar: si se va a algún lado, hay que ir con todo”, sostiene este miércoles un editorial de The Washington Post, recordando que en la guerra del Golfo de 1991 el actual secretario de Estado, Colin Powell, reunió un máximo de tropas antes de pasar a la ofensiva para expulsar a las fuerzas iraquíes de Kuwait.
“O’Neill tiene que hacer dos cosas de inmediato. Tiene que evitar cualquier comentario que pueda hacer creer a los mercados que está en contra de los rescates. Y tiene que hacer saber que contempla realizar algunos de gran magnitud”, sostiene el Post.
“Adoptar la doctrina Powell no garantiza que América Latina pueda salvarse de un caos ‘a la Argentina’ en su principal economía. Pero no adoptarla incrementa enormemente las posibilidades de derrumbe (de Brasil)”, añade.