María Teresa y María de Jesús Quiej Álvarez, las hermanas siamesas, antes de la operación.

Siamesas duermen tranquilitas

Su condición es “crítica pero estable”, dicen los médicos Rocío AyusoEFE LOS ÁNGELES, EE.UU.- La primera noche que las gemelas guatemaltecas pasaron en cunas separadas, tras haber nacido unidas por el cráneo, fue tranquila y sin problemas después de la operación a la que se les sometió, se informó el miércoles. “Durmieron toda la noche […]

  • Su condición es “crítica pero estable”, dicen los médicos

Rocío AyusoEFE

LOS ÁNGELES, EE.UU.- La primera noche que las gemelas guatemaltecas pasaron en cunas separadas, tras haber nacido unidas por el cráneo, fue tranquila y sin problemas después de la operación a la que se les sometió, se informó el miércoles.

“Durmieron toda la noche bajo los efectos de fuertes calmantes en la unidad de cuidados intensivos del ala de pediatría”, comunicó una portavoz del hospital Mattel de la Universidad de California, en Los Angeles.

“No sucedió nada imprevisto”, añadió en una nueva muestra del optimismo que rodea una operación considerada como “milagrosa”.

María Teresa y María de Jesús Quiej Alvarez, también conocidas como las “Mariítas”, nacieron hace un año en una pequeña comunidad rural de Guatemala unidas por el cráneo.

Trasladadas desde hace dos meses al hospital de Los Angeles para ser tratadas, las pequeñas fueron sometidas el lunes a una operación de 22 horas en la que se separaron sus cráneos para comenzar lo que será una nueva vida independiente.

Hasta el momento la operación ha sido considerada un éxito y si bien el estado de las niñas es “crítico pero estable”, el optimismo rodea una intervención valorada en 1.5 millones de dólares.

La operación fue posible gracias a las donaciones de la organización benéfica “Healing the Children”, además del equipo médico de más de 50 personas que ofreció gratuitamente su tiempo en favor de las pequeñas.

“Estoy completamente seguro de que todo irá bien. Estoy completamente seguro de que, en cinco años, estarán llevando una vida normal”, dijo Jorge Lazareff, al frente del equipo de cirujanos que hicieron posible la intervención.

DAÑOS CEREBRALES POSIBLES

Por el momento no existen garantías de cuáles pueden ser las secuelas cerebrales de una operación en la que los médicos distribuyeron entre ambas el sistema de drenaje proporcionado por las venas que compartían las gemelas.

Afortunadamente, las niñas contaban con un cerebro y arterias independientes.

“Ambas niñas están sedadas, pero sus constantes vitales están donde queremos que estén y sólo tendremos que esperar hasta que se les pasen los efectos de esta larga operación, que esperamos que sea en un día o dos”, explicó el doctor Henry Kawamoto.

En ese momento, los doctores esperan que las niñas proporcionen sus primeras sonrisas, el mayor deseo de sus padres, Wenceslao Quiej López y Alba Leticia Alvarez, que están junto a ellas en este centro médico.  

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