Memorias de sal

Christian Santos No hay sonrisas sólo muecas en el mar. En las calles las casas los caminos están huérfanas las manos de mi gente. Emigran desvalidos de los campos a ciudades inermes los poderosos los despojan de la sal de su sangre. Como el dragón del Comodoro Desde su impunidad el político envilecido chasquea su […]

Christian Santos

No hay sonrisas sólo muecas en el mar. En las calles las casas los caminos están huérfanas las manos de mi gente.

Emigran desvalidos de los campos a ciudades inermes los poderosos los despojan de la sal de su sangre.

Como el dragón del Comodoro

Desde su impunidad el político envilecido

chasquea su lengua. Se atraganta.

Su peso es mal olor entre las rocas las casas.

Los signos se cierran. Como incienso la palabra al desvalido se esfuma en los altares. En los templos joyas y purpurados amasan conciencias.

En los recintos legales la traición espeja el rostro de mi gente lo carga y lo condena.

Mientras preside el cortejo la mirada de la bestia se pasea en alardes de oro mal habido. Amasa riquezas.

Amalgama sangre pelos huesos.

Ya pasa el carnaval. En camas de hospitales los pacientes de dos en fondo sin medicinas sin sueños sin extremaunción se exterminan.

Con el dolor clavado en mi frente me quedaré aquí sentada ¿sin hacer nada por impedirlo?

¿Me sigo acomodando a los ojos turbios a los lamentos? Desde aquí soy testigo de la elegante y sostenida depredación. De la agonía diaria de la madre y su niño por falta de sustento en este verde Continente.

Sin hacer nada por elevar una espada, un canto seguiré enterrando ¿La cabeza en el lodo aunque la sal de mi gente es memoria que me pulsa?

¿Cómo justifico la indolencia?

¿Será que el dolor de haber nacido en medio del dolor nos ha vencido?

¿Levantaremos los brazos caídos?

¿Cambiaremos el zumbido mortal que circula entre calles casas caminos?

¿Qué haremos? Dios tarda pero no olvida me dijeron de niña.

Sólo sabemos que si no despertamos Dios no responde.

Y nadie velará nuestros muertos.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí