ésta es la selección Sub-20 del 2000, cuya mayor parte de integrantes están rindiendo en las competencias nacionales e internacionales.

¿Por qué no crece?

El viejo sueño de tumbar al béisbol de la cima parece improbable, sin figuras y sin dinero Edgard Tijerino [email protected] Me sentí contagiado en cierto instante, por la excitación de Giovanni Caprotti, la fe capaz de mover montañas del Dr. Marcos Sándigo y el entusiasmo desbordante del Lic. Danilo Abud… Todos ellos, directivos de equipos, […]

  • El viejo sueño de tumbar al béisbol de la cima parece improbable, sin figuras y sin dinero

Edgard Tijerino [email protected]

Me sentí contagiado en cierto instante, por la excitación de Giovanni Caprotti, la fe capaz de mover montañas del Dr. Marcos Sándigo y el entusiasmo desbordante del Lic. Danilo Abud… Todos ellos, directivos de equipos, durante un almuerzo trabajo con el presidente de la Federación de Fútbol, Julio Rocha, hablaron de aprovechar este agitado momento para arremeter con toda la fuerza posible y buscar cómo desplazar al béisbol del sitio preferencial en el público, el periodismo deportivo y los patrocinadores.

YA OCURRIÓ, EN LOS 60

Julio Rocha, con cierta cautela, decidió mantenerse un poco a distancia de estas explosiones a pocas horas de haberse puesto en marcha el Campeonato Nacional de este año, aunque sin ocultar su deseo de que eso llegue a ocurrir algún día.

“Las condiciones están dadas”, dijo Horacio Baltodano, y se preguntó: ¿por qué no?

Cuando me solicitaron que hablara, les recordé que lo más próximo a eso que ellos pretenden, ocurrió ya, en los tres últimos años de la década de los 60, y el intento frente al béisbol, se quedó corto por diferentes razones, pero fundamentalmente por la falta de crecimiento del fútbol.

En 1967 se terminó el béisbol profesional en Nicaragua, y muy pocos parecían estar interesados en el amateur… Durante los años 60, la Selección Nacional de béisbol aficionada, severamente carcomida por el salto al profesionalismo de los mejores valores, se hundió como piedra en un estanque.

Los recuerdos de los Mundiales de 1961 en Costa Rica, 1965 en Colombia y 1969 en Dominicana, fueron amargos… Nicaragua había salido de la esfera competitiva para convertirse en un equipo inadvertido, mientras el fútbol se apoderaba del escenario en casa.

LOS FACTORES DEL MILAGRO

¿Qué fue lo que propició ese gran salto del fútbol hacia la notoriedad desplazando al lastimado béisbol una vez descartada la continuidad del profesionalismo?

1) La decidida incorporación de empresas como Milca y Flor de Caña, agregando sus esfuerzos a los que realizaba desde hace largo rato el Santa Cecilia, y los estimables de pequeñas empresas como el Rincón Español.

2) El significativo aporte que representó el ingreso de la UCA con todos los fierros. Un equipo de apoyo encabezado por el entonces reverendo Juan B. Arríen, el padre Manuel Otaño y Joaquín Morales, desembocó en una pujante organización.

3) La popularidad de equipos como Diriangén y El Triunfo, al frente de la agitada rivalidad entre Diriamba y Managua.

4) El interés del periodismo deportivo que, sin béisbol, excepto lo poco que se recibía de Grandes Ligas, empujó al fútbol nacional hacia las ocho columnas en los periódicos y los espacios radiales… Además, el Dr. Hugo Manuel Riesgo, tenía un programa de fútbol por TV todos los días entre lunes y viernes al mediodía.

5) La presencia constante en Nicaragua de equipos internacionales como Botafogo, Estudiantes de La Plata, Herediano, Irapuato, Motagua, Comunicaciones, Saprissa, Alianza y otros… Por lo menos, presenciábamos entre seis y ocho juegos internacionales de singular atractivo cada año… Recuerdo que dos equipos brasileños, Flamengo y Corintians, se enfrentaron ante unas 10 mil personas en el Estadio Nacional.

6) El futbol salió del Estadio Cranshaw y se trasladó al Nacional.

7) Jugadores como “Chava” Dávila, Róger Mayorga, Salvador Dubois, “Peché” Jirón, Gerardo Barrios, “Chico Mambo”, “Fito” Castro, Carlitos López, “Catarrito” Cuadra y varios más, atraían fuertemente la atención.

8) Se contrataron jugadores extranjeros como Rudy Sobalvarro, German “El Macho” Meza, Peñaranda, Cambronero, Douglas Monge y otros, que levantaron el nivel de competencia de nuestro fútbol… Sólo consideren que cuando el Flor de Caña venció al Alianza salvadoreño, 8 de los 11 jugadores en ese line-up, eran extranjeros.

9) Se construyeron canchas como la del Santa Cecilia en Diriamba, la del Ingenio San Antonio, sede del Flor de Caña, y se reacondicionó la de Estelí, agregándose al siempre inadecuado Crashaw y al Estadio La Salle en Diriamba, en el cual jugaban el Excélsior, el Diriangén y el Presto.

10) Se contó con entrenadores extranjeros como Omar Muracco, “Chingolo” Rodríguez y Julio Kellman.

EN SUS MARCAS, LISTOS

Cierto, éste es un excelente momento para ensayar una fuerte arremetida en el fútbol nacional, pero… ¿se dispone nuevamente de todos esos factores o sólo de algunos?

Ahora, cada vez que pasa una Copa del Mundo ocurre lo mismo alrededor de las expectativas, pero, ¿qué tan viables son?

En la Copa de 1970 en México, por lo menos en cuatro ocasiones, LA PRENSA cedió su portada completa cuando Brasil y Pelé obligaron a una atención mundial fuera de serie… Se pensó que con esa inyección el fútbol continuaría cabalgando, pero la posibilidad terminó desvaneciéndose.

NO HAY FIGURAS

-Han pasado los años, y no hemos visto —con excepción de Mauricio Cruz— un volante ofensivo como “Peché”, un driblador con desborde y tiro como “Chico Mambo”, arqueros que alcancen el nivel de Mayorga y Dubois, y un goleador tan impetuoso como “Catarrito”.

-Se necesitan valores como ellos para fortalecer la atracción, regresar al fogueo internacional de aquellos tiempos, traer extranjeros capaces de deslumbrarnos como Sobalvarro, Peñaranda y “Chito” Pérez, y, por supuesto, entrenadores que puedan modificar y pulir como Muracco.

-En estos tiempos, eso demanda mucho dinero… Es tan difícil como intentar montar otra profesional con los Throneberry, George Scott, Jim Kaat, Miguel Cuellar, Luis Tiant, Ronnie Hansen, Mel Queen y otros.

-Los tiempos han cambiado, y nuestra economía se ha debilitado en extremo… Eso afecta fuertemente a los deportes, cada vez más costosos, y el fútbol no escapa a eso.

-“En uno o dos años estaremos tumbando al béisbol”, gritaron entusiasmados durante el almuerzo de hace unos días varios directivos de equipos con una excitación contagioso… Pienso, que con 58 años encima no tendré tiempo para ver eso, porque dos años es muy poco, casi nada.  

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