Edgard Rodríguez C. [email protected]
Durante el último campeonato nacional de béisbol Prejunior, resultó un problema mantener bajo control al explosivo bateador Jonathan Loáisiga, un espigado jardinero del equipo de Managua. Fue tan así, que al final Jonathan terminó convertido en el líder de los bateadores con .714, por 15 hits en 21 turnos, y de paso logró instalarse en el Equipo Todos Estrellas como letfielder.
Loáisiga es bien alto para su edad y el título que atrapó en el pasado torneo local, es uno más a lo que ya tiene en su colección. En el despegue del evento, llegó a tener de 9-8 y no lo controlaron.
Al conversar con él, pensé que su ambición sería alcanzar un día nuestra primera división y a lo mejor, hasta enfundarse en el azul y blanco de la Selección Nacional para sus viajes al exterior.
“No”, me aclara de entrada. “Mi sueño es llegar largo. Mi sueño es llegar a ser un big leaguer y de los grandes”, agrega con la misma firmeza con que blande el aluminio ante sus oponentes.
¿Alguien como Marvin Benard?
“No”, aclara de nuevo. “Alguien como Sammy Sosa, Mike Piazza o Manny Ramírez. Alguien de mucho poder. Quiero ser un bateador de gran impacto, de orgullo para mi país en las Mayores”.
¿Eso no es fácil?
“Yo lo sé, pero voy a trabajar para eso. Muchos pueden creer que ambiciono mucho, pero a mí no me sacarán de la cabeza que pienso llegar a ser alguien grande de verdad. Ése es mi sueño”.
Pero no bateaste jonrones.
“Es cierto, pero con el desarrollo y los ejercicios que haré espero mejorar. Sin embargo, entre los 15 hits que di, 3 fueron triples y otros 3 dobles. Así que no dejo de darle fuerte a la bola”, dice.
¿Qué piensan tus papás?
“Les gusta la idea que tengo, siempre me han apoyado y sé que estarán de mi lado para que yo sea lo que pretendo ser. Ahora mismo mi prioridad son las clases, pero después será el juego”.