- En Casares, joven quiso pegarse a alambre de alta tensión, pero encontró la muerte
Lucía Vargas C./[email protected]
CARAZO.- Carbonizado a consecuencia de una fuerte descarga eléctrica quedó el cuerpo del pescador Olman Calero Ureña, de 25 años. El joven encontró la muerte al intentar conectarse a un alambre de alta tensión, la tarde del pasado viernes.
El desafortunado hombre pretendía llevar luz a su vecindario en Casares, pues desde hace 15 días están a oscuras. Según dicen los vecinos, Unión Fenosa hizo caso omiso al llamado de reparación de las líneas.
Según el Dr. Pablo Sandino, médico de turno de la sala de emergencia del Hospital Regional Santiago de Jinotepe, el joven llegó a las seis de la tarde al centro asistencial, pero era demasiado tarde, pues había muerto. El cadáver fue entregado a sus familiares.
El médico señaló que se atendió al señor Armando José Baltodano Palacios, de 38 años, quien también resultó con quemaduras en su brazo derecho, cuando ayudaba a Olman a realizar la conexión.
CULPAN A UNION FENOSA
Los pobladores de Casares protestaron contra la ineficiencia de la empresa de electricidad, tras asegurar que varias veces viajó una comisión del barrio hasta Diriamba para exponer el problema a los encargados.
Refirieron que la persona que los atendió en la oficina de Unión Fenosa les informó que el trasmisor estaba descompuesto, por lo que sería hasta después de un mes que les garantizarían el servicio.
Jannet Aguilar se quejó porque en su casa el recibo llegó de 350 córdobas y “ni siquiera tenemos luz”. La joven habita a pocas casas donde ocurrió la desgracia.
La noche del viernes el cuerpo del fallecido fue velado y ayer sábado fue sepultado en horas de la tarde en el camposanto de La Trinidad. Mientras, esperan una respuesta de la empresa comercializadora de energía.
LA PRENSA buscó la versión de Unión Fenosa, pero no fue posible, pues el gerente no estaba disponible, según un empleado. Tratamos de localizar vía telefónica al encargado en Masaya, pero también fue infructuoso.