- Operativo contra milicias urbanas en Medellín provoca la muerte de una niña de 13 años
- Unos 11,000 efectivos están en ofensiva de seguridad por próxima toma de posesión presidencial
Cables Combinados
BOGOTA.- Al menos ocho rebeldes, dos civiles y un suboficial del Ejército muertos, así como tres militares y dos policías heridos dejaban ayer operaciones contra las milicias urbanas en la ciudad colombiana de Medellín, 430 km al noroeste de Bogotá, según un informe militar.
Los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los guerrilleros urbanos de las FARC y el ELN se iniciaron en horas de la madrugada, y continuaban al atardecer en barrios populares del sur y oeste de la ciudad, la segunda en importancia de Colombia.
De acuerdo con los informes preliminares, dos civiles —de ellos una niña de 13 años— murieron en medio del fuego cruzado, de acuerdo con el reporte militar, que señaló que las fuerzas de seguridad han decomisado armas, explosivos y municiones.
El Ejército, la Policía, la Fiscalía y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, policía secreta), emprendieron la operación conjunta, dirigida a neutralizar a guerrilleros y paramilitares que operan en los barrios 20 de Julio, San Javier y El Salado, de Medellín.
La operación busca desarticular bandas responsables de extorsiones y secuestros en la ciudad, revelaron los generales Mario Montoya y Leonardo Gallego, comandantes de la IV Brigada del Ejército y de la Policía de Medellín, respectivamente.
Las autoridades habían informado inicialmente sólo de la muerte del suboficial del Ejército, así como de los dos soldados y tres policías heridos, pero luego los reportes militares informaron de la muerte de los milicianos y de los civiles.
En los barrios populares de Medellín, ciudad de más de dos millones de habitantes, actúan facciones guerrilleras urbanas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como paramilitares de ultraderecha.
El pasado 21 de mayo, el Ejército y la Policía se enfrentaron a tiros con rebeldes de las FARC y del ELN, con saldo de nueve muertos, 33 heridos y medio centenar de capturados.
El Ejército y la Policía de Colombia sindican tanto a las FARC (17,000 combatientes) y al ELN (4,000), como a los paramilitares, de cometer ataques dinamiteros, secuestros y extorsiones contra empresarios y comerciantes.
SEGURIDAD POR URIBE
La Policía colombiana desarrolló un extremo plan de seguridad que incluyó más de 11,000 agentes patrullando y controlando las calles de Bogotá, donde el 7 de agosto el presidente electo Álvaro Uribe tomará las riendas de este convulsionado país.
El comandante de la Policía metropolitana, general Héctor Darío Castro, aseguró ayer que se desplegó un amplio dispositivo en toda la ciudad con miras a neutralizar los planes terroristas de la guerrilla.
Aseguró que se está revisando toda la ciudad, incluyendo la red de alcantarillado, donde en oportunidades pasadas la guerrilla ha instalado artefactos explosivos.
Durante dos allanamientos el sábado en dos barrios al sur de Bogotá, fueron capturados ocho milicianos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a quienes se les halló explosivos, armas y uniformes de uso privativo del Ejército.
Castro manifestó que se descubrió un plan terrorista que se llevaría a cabo en la zona céntrica de Bogotá, donde están ubicados el Congreso, el Palacio Presidencial, edificios de importantes financieras y otros organismos oficiales.