Infidelidad

Parece un comercial de perfumes. La bella mujer avanza por la ciudad, en medio de una insólita tormenta de viento que casi le imposibilita caminar, mientras por el otro lado de la calle, el guapo espécimen masculino viene marchando, sin grandes posibilidades de visibilidad debido al temporal y a la enorme pila de libros que […]

Parece un comercial de perfumes. La bella mujer avanza por la ciudad, en medio de una insólita tormenta de viento que casi le imposibilita caminar, mientras por el otro lado de la calle, el guapo espécimen masculino viene marchando, sin grandes posibilidades de visibilidad debido al temporal y a la enorme pila de libros que carga en sus brazos.

Un instante después lo inevitable sucede. Chocan, caen al suelo, y así nace el primer roce, la primera mirada, que son evidentes vaticinios de lo que está por suceder entre ellos. Así de evidente termina siendo, luego de un comienzo prometedor, “Infidelidad”, la película de Adrian Líen protagonizada por Richard Gere y Diane Lane.

Aquella bella mujer es Connie (Lane) y está felizmente casada con Edward (Gere), con quien además tiene un pequeño hijo. Justamente este hecho es el que lleva a Lyne (“Nueve semanas y media”, “Lolita”), quien ya mostró en su filmografía su interés por explorar temáticas relacionadas a la sexualidad y las relaciones humanas, a contar una historia con varios rasgos interesantes, que tiene como principal mérito la posibilidad de despertar en el espectador cuestiones que van más allá de lo que muestran las imágenes.

Porque el matrimonio en verdad parece llevarse bien, porque el proyecto de familia también marcha sobre ruedas, nada debería haber generado en la protagonista ese ardiente deseo de tener una aventura con aquel buen mozo con quien se cruzó por accidente. Sin embargo, pese a la carga moral que echa sobre sus hombros y el remordimiento que la lleva a dudar y replantearse todo más de una vez —el amor hacia su familia y a su marido— Connie se deja llevar.

Con la idea de sacarse toda duda sobre las razones de los notorios cambios que afectan a su amada mujer, Edward decide contratar a un detective privado. Es desde ese momento en que el filme pierde agilidad, se hace lento y aburrido: ingresa en un territorio gobernado por la previsibilidad.

En lugar de explotar a fondo sus mejores elementos narrativos y psicológicos, “Infidelidad” pasa entonces a convertirse en una –mala– película de suspenso salpicada por destellos de moral y corrección política. Los personajes reaccionan de una manera estereotipada a las situaciones que se le presentan. Ella cada vez se siente más culpable. Él se enoja y toma cartas en el asunto.

Nunca afrontan la nueva realidad que viven como pareja. Sólo prefieran evitar el problema. Deshacerse de él. Cada uno a su modo. En algo coinciden: la familia, el proyecto en común, la estabilidad económica, el hijo que tienen y aman, toda esta estructura que juntos concibieron, está por encima de todo.

Ficha Técnica

– Dirección: Adrian Lyne.

– Elenco: Richard Gere (Edward Sumner), Diane Lane (Connie Sumner), Olivier Martinez (Paul Martel), Erik Per Sullivan (Charlie), Dominic Chianese (Frank Wilson), Margaret Colin (Sally), Kate Burton (Tracy), Chad Lowe (Bill Stone), Michelle Monaghan (Lindsay), Erich Anderson (Bob Gaylord), Myra Lucretia Taylor (Gloria), Larry Gleason (Tim).

– Guión: Alvin Sargent y William Broyles Jr.

– Producción: Adrian Lyne y G.Mac Brown.

– Diseño de producción: Brian Morris.

– Dirección artística: John Kasarda.

– Vestuario: Ellen Mirojnick.

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