Acaba de arribar a sus 39 años de edad, pero para Luis Enrique Mejía López “la edad sólo es un número”. Su talento artístico ha conquistado escenarios por todo el mundo, principalmente en los países de habla hispana, con temas como “Date un chance” y “Así es la vida”. Pero detrás de ese hombre famoso lleno de éxitos y energía se esconde un esposo, un hijo, un amigo y recientemente, un padre.
Con su última producción “Trasparente” nació su primer hijo el pequeño Luca Mejía Diago, quien este 9 de agosto cumplirá nueve meses. “El nacimiento de mi hijo ha sido mi mayor éxito en esta vida. Ha logrado grandes cambios en mí y he aprendido a preocuparme por cosas de las que no me preocupaba antes”, expresó el artista nicaragüense.
Se considera un padre excelente. “Definitivamente soy un buen padre y por qué no, excelente. Como tengo mi propio estudio en casa, no tengo necesidad de salir a trabajar fuera, entonces cada cinco minutos le doy un beso en el cachete, en la panza o en la frente”. Dice que el bebé se sofoca de vez en cuando porque a cada momento lo está besuqueando.
“Cuando uno es padre tiene una gran misión en la vida que es enseñarle a nuestros hijos a ser hombres y mujeres de bien y sobre todo, a tener convicción. No se puede triunfar en la vida sin tener claro qué es lo que se quiere”.
De los niños también se aprende. “En el caso de Carolina (Diago) y yo hemos aprendido a crecer como seres humanos. En lo particular, Luca me ha enseñado el amor incondicional, a ser protector, tener paciencia sobre todo conmigo mismo, organizar mi tiempo y a ser feliz, aunque sea con el simple roce de su manito en mi cara”.
Confesó que hasta ahora reconoce su verdadera capacidad de amar y que desea tener dos hijos más para gozar de una familia equilibrada.
Lava, plancha… pero no cocina
Luis Enrique, hijo del famoso “Chico Luis” Mejía, reside actualmente en la ciudad de Miami, Estados Unidos. Cuando no está en el escenario es el hombre sencillo que gusta de hacer cosas comunes y corrientes. “Nosotros contamos con alguien que nos ayuda a realizar las tareas del hogar, pero de vez en cuando nos quedamos solos y no te miento, ya me ha tocado lavar ropa y planchar, sobre todo la de mi mujer”.
Algo que realmente odia es la cocina. “Puedo hacer cualquier cosa menos cocinar. No me gusta, siento que no nací para meterme en esta área de la casa. Eso sí, hago tremendos huevos fritos”, manifestó el cantante.
A Luis Enrique, conocido internacionalmente como “El Príncipe de la Salsa”, también le fascina el buen cine. “Cuando tengo ratos libres, que tal vez no estoy escribiendo o grabando, voy al cine. Me encantan las películas de ciencia ficción, dramáticas, cómicas, con un argumento sólido y persuasivo”.
Su filme favorito es “Dragon Fly” (Misterio de la libélula). “Esa película sí me sorprendió de verdad. Esperaba cualquier cosa con los comentarios que había escuchado, pero nunca imaginé que sería tan buena”, expresó con una enorme emoción como si estuviera viviendo en persona este filme norteamericano.
“Además salgo con mi esposa a cenar y bailar, converso con mis amigos y leo esporádicamente”, afirmó. No se clasifica como un lector sumamente exigente. “Leo de todo un poco. Sin embargo tengo preferencias por las temáticas espirituales”. Entre sus escritores favoritos se encuentra Paulo Coelo, autor de “El Alquimista” y Deepak Chopra. “Siento que ellos cambian mi forma de ver la vida”, dijo. Para reafirmar su gusto por la lectura, nos comentó que en su casa de habitación tiene una biblioteca, que si bien no es muy grande, está surtida con buenos textos los que le ayudan a meditar en sus tiempos de ocio.
“Sí, soy vanidoso”
El look de un artista es tan importante como la calidad de sus producciones, y Luis Enrique está más que consciente de esta aseveración. “Si un cantante quiere ganarse visualmente al público, tiene que presentar una buena imagen”.
Actualmente Mejía López luce un cabello relativamente largo. La parte superior la maneja lisa mientras, la parte inferior de la cabellera es de textura ondulada. “Te cuento que el pelo largo es a petición de mi esposa, no es que a mí se me haya ocurrido andarlo así”, aclaró.
Este cabello negro fue heredado de su familia. “No sé si llamarlo dicha o qué, pero este pelo se lo debo a mi familia. Si te fijás todos tienen un cabello bonito”. Supuestamente no usa ningún champú especial o vitaminado. El único secreto consiste en lavárselo y secárselo perfectamente.
En su último video musical, aparece con una ligera pero sensual barba. “Me dejé crecer la barba porque no me gusta afeitarme, pero también porque mi cara es bien delicada y la navaja de afeitar me irrita”.
Con frecuencia visita al pedicurista y manicurista. “Sí, soy vanidoso y me gusta andar las manos y los pies bien aseados. Cuando voy al salón aprovecho para hacerme unos faciales. Además, no sólo lo hago porque me gusta sino porque la carrera lo exige”, reiteró.
¡Y si de ejercicios se trata! Luis Enrique Mejía es de los que asiste al gimnasio por lo menos tres veces por semana. “Hago dos tipos de ejercicios: pesas y cardiovasculares, con duración de 2 a 2 1/2 horas por sesión. Mira, en un show canto de 15 a 17 canciones y sin ejercicios no podría hacerlo porque me cansaría rapidísimo”, explicó mientras se comía un par de uvas frescas.
Extraña a su padre
Aunque tiene más de dos décadas de vivir fuera de su tierra, Luis Enrique sigue extrañando a su familia, principalmente a su padre don “Chico Luis” Mejía. “Si vieras cómo lo extraño, por eso trato de venir unas dos veces al año”. Así mismo, lo llama por teléfono y tienen comunicación fluida a través de correo electrónico.
Mientras estuvo de visita en Nicaragua para apadrinar el Teletón 2002, Luis Enrique pasó varios días con don “Chico Luis”, en su residencia ubicada en el reparto Satélite Asososca.
“Transparente” a todo dar
Su último trabajo discográfico denominado “Transparente” que contiene ocho salsas y dos temas pop, ha tenido buenas ventas a pesar que sólo tiene dos meses de estar en el mercado. “Desde que salió deposité toda mi confianza en ese público que tanto me ha apoyado. Tengo 15 años de estar dando lo mejor que tengo y esta vez no podían defraudarme”, expresó el Príncipe de la Salsa, quien escribió las canciones de este disco en coautoría con Sergio George. La fórmula para mantenerse durante más de una década en el mundo de la música “es tener un compromiso serio con la disquera que te apoya y mucha perseverancia, puesto que los triunfos no se logran sin esfuerzo”.
Nuestro orgullo internacional ya está de vuelta en Miami, pero regresará en poco tiempo para brindarnos un súper concierto en promoción de su nuevo disco “Transparente”. Porque “los compromisos son deuda”.