- El debate sobre los productos genéticamente modificados tiene muchos elementos por discutir, sin embargo, no se cuenta con la información suficiente para calificar aún sobre daños a la salud humana y el ambiente, como se ha informado, tampoco es seguro que los transgénicos resuelvan los problemas de seguridad alimentaria en el mundo. LA PRENSA conversó durante su estadía en la Universidad Panamericana del Zamorano, en Honduras, con un especialista que brinda sus apreciaciones sobre este controversial tema
María Antonia López M. [email protected]
Sentado sobre una de las mesas de la biblioteca, haciendo muchos ademanes para hablar, Alfredo Rueda, quien se mantiene muy de cerca con el quehacer de los pequeños productores centroamericanos se ha dedicado a la investigación y la docencia en la Universidad Panamericana del Zamorano, ubicada en Honduras donde trabaja alternando sus visitas a Nicaragua y El Salvador estando constantemente atento de las plagas que afectan a los cultivos.
Pero esta vez decidió expresar su punto de vista sobre un tema que se mantiene en debate constante desde hace unos años cuando movimientos ambientalistas señalaron que las semillas genéticamente modificadas habrían dado como resultado algunos daños a la salud humana, y causar en el futuro trastornos irreversibles a la naturaleza si los productores y consumidores acceden a las campañas en favor de los transgénicos.
Para Rueda, la discusión sobre los transgénicos responde al nivel de desinformación —por ejemplo citó el experto— “en Honduras nos llamó el ministro de Agricultura, para hablar con productores y consumidores esta gente venía con la idea cerrada de que la palabra era mala y uno de los científicos quiso hablar y vimos que estaban cerrados en contra”.
“No había sitio para discusión, hay grupos muy radicales de los dos lados, nunca ha habido enseñanza al público de qué son los cultivos transgénicos. En el mundo hay un millón de hectáreas en cultivos transgénicos, con maíz, soya, algodón, y en arroz hay ideas. Hay muchas buenas ideas el problema es que estamos desinformados”.
¿Cuál es la realidad en Centroamérica? ¿Qué deben hacer los gobiernos? ¿Qué tanto daño causa un transgénico?
Siempre estamos hablando de daños y la gente no está viendo los beneficios. Los transgénicos pueden ser beneficiosos para el consumidor, debemos estar eliminando el uso de los plaguicidas, el daño a los cultivos, mejorando la productividad a los productores, es una tecnología nueva y como tal tiene sus riesgos, pero creo que si en países más desarrollados han logrado aprobarlos con diez mil regulaciones más que en nuestros países por algo los han dejado salir al mercado.
Lo que se habla del maíz, no hay datos concretos sobre el peligro de daños a la salud humana, y por eso estamos comiendo en la harina de panqueques, queda muy difícil hoy en día en este mundo globalizado, que vamos a poder tener productos sin transgénicos, hay cosas que nos deberían preocupar como el manejo de estos cultivos y el paso de estos genes a la fauna o flora silvestre, pero es algo que no somos capaces de parar. ¿Quién puede decir que el maíz de una donación de transgénicos no va a agarrar un poco y sembrarla? Nuestros gobiernos deben crear regulaciones para ver de qué manera podemos sembrarlos, de tal manera que no se nos salga de las manos, pero no es prohibirlos o decir que no sirven. El decir que estamos prohibiendo es que estamos atrasándonos más en el mundo, el mundo desarrolla y nos estamos quedando sin esas tecnologías.
En Honduras estamos probando, hemos sembrado más o menos 500 hectáreas de maíz transgénicos, primer año sembrado en forma comercial, mucha de la pelea de los grupos ambientalistas es que los cultivos transgénicos son de multinacionales pero a veces se trata de luchas contra las transnacionales pero con esa lucha lo que estamos haciendo es que nos estamos quedando muy atrasados porque en Centroamérica, Honduras, Nicaragua, y El Salvador no estamos desarrollando transgénicos para los cultivos locales de importancia porque no hay dinero, no hay regulaciones y nadie quiere hacerlo.
Pero nadie va a desarrollar un frijol transgénico, nosotros mismos los tenemos que producir y por esa lucha que hay no hay fondos para la investigación para hacer ese tipo de cosas.
Se habla de beneficios frente a las plagas…
La papaya es un ejemplo, ha sido afectada por un virus muy fácil de controlar de manera transgénica, en Hawai ya la tienen, en Guatemala tienen cuatro arbolitos modificados genéticamente para el virus de la papaya y lo que va a pasar es que si no tenemos una papaya transgénica en el futuro los países que lo tengan van a tener todos los mercados, van a tener toda la competitividad y nosotros nos vamos a quedar rezagados.
Hay campo para transgénicos y hay que hacer regulaciones, en la parte de investigación hay que pedir permiso, Honduras ha solucionado ese problema porque tienen un comité de bioseguridad que está compuesto por el Ministerio de Agricultura, ambiente, salud, universidad nacional, Zamorano, agricultores, industria privada. Cada asunto de transgénicos debe ser aprobado por ese comité.
El Comité da su dictamen y lo pasa a las entidades del gobierno y da la aprobación final.
De esa manera estamos sabiendo que está entrando al país, qué experimentos se están haciendo y los resultados que están dando, el comité supervisa. De esa manera en Honduras cumplimos los requisitos y regulamos que no sea una introducción desordenada, porque tienen que trabajar por medios de comités y no introducirla si no está legalizada.
Cómo evitar algún nivel de corrupción en ese proceso regulatorio, se habla de que la empresa Monsanto la que es respaldada por organismos internacionales para incidir en las políticas de los gobiernos o bien sobornar a funcionarios para que aprueben la introducción de transgénicos dañinos.
El comité es tan amplio que queda como más difícil ese tipo de cosas, es un comité bastante técnico se preocupa de seguir normas internacionales y es un comité científico, no creo que quede tan fácil, si Monsanto viene al Zamorano a decirme que introduzcamos tal cosa y la apoyemos y tenemos evidencia científica de que eso no funciona, Zamorano no se queda callada y no se las va a aprobar, es un comité diverso, no sólo es el gobierno. Los consumidores estaban pidiendo una plaza, no sé si la tienen, pero que vengan a discutir con las normas del comité y deben firmar un certificado ético.
Hay grupos que señalan que en Nicaragua los transgénicos están ingresando por un mal manejo en las estructuras productivas y de comercialización.
Las posibilidades de mal manejo depende del cultivo y de qué genes tiene lo que nos preocupaba a los entomólogos es la resistencia de algunas plagas puedan presentar y se vuelvan resistentes, pero con las observaciones que tenemos no hay nada. En los países donde se desarrollaron solamente se hace una siembra de cultivo por año y después viene el invierno, tenemos condiciones de poder sembrar, si tenemos agua todo el año, tenemos plagas presentes, aquí las plagas tienen plantas donde comer, los problemas de resistencia no creo que sucedan porque si un bicho sobrevive de consumir maíz transgénico no creo que no lo podamos controlar.
De los productos que son resistentes a algunos herbicidas, tenemos soya y maíz, que pasan los genes a otros cultivos, si pasan a otra soya o maíz, no creo que vaya a trasladar a otros cultivos.
Con la parte de enfermedades como tomates y papayas, se ha demostrado que hay menos virus, hay mucha desinformación y de campañas duras.
Los estudios que usan muchas veces los ambientalistas han dejado dudas en la parte científica en los países del norte y continúan las peleas sobre eso.
Verdaderamente como cualquier tecnología el tiempo lo dirá, cualquier variedad nueva, y lo que digo es que con las experiencias en el pasado, cada vez hay muchas más regulaciones en los países desarrollados de cómo trabajarlos.
¿Qué tipo de regulaciones debería establecer un comité de control de transgénicos?
En los países del norte, tienen que presentar pruebas de toxicología, efectos sobre el medio ambiente, cinco años de estudios para que sea aprobado, ese tipo de regulaciones aquí sería matar a la industria porque no hay ninguna compañía que se pueda dar el lujo de investigación para un mercado tan pequeño como el nuestro.
Lo que sí tenemos que hacer es probar de que las variedades transgénicas que están introduciéndonos los países, sea verdaderamente adaptada a las condiciones nuestras y que controlen bien las plagas que dicen que podrían controlar, pruebas de adaptación, de eficacia y podríamos pedir más y que vengan con el certificado de Estados Unidos, no tenemos la capacidad de hacer este tipo de estudios, ninguna de las universidades puede hacerlo.
¿Podrían en realidad los transgénicos resolver los problemas de seguridad alimentaria?
De cierta manera podría ser porque hay más facilidad en el acceso, en el frijol nos gustaría tener más resistencia a sequía o mejor resistencia a plagas, el programa de desarrollo de frijol que tenemos en Zamorano para generar variedades en toda Centroamérica, están usando biotecnología para acelerar el proceso de desarrollo de las variedades, de que tenemos marcadores moleculares, que con una planta sabemos si es resistente a una variedad, buscando la manera de que los genes adelanten en resistencia puede que valga la pena algún día de hacer un frijol transgénico puede que sí. Creo que podrían ayudar en algunas de las cuestiones de seguridad alimentaria el problema es que nos estamos quedando cada vez más atrasados y como parte de la seguridad alimentaria hay que decidir entre dejar de importar maíz y frijol de otros lados del mundo que los costos de producción son más barato o mejorar las condiciones de producción de acá de tal manera que seamos más competitivos.
ESTUDIOSO DE LA AGRICULTURA
– Alfredo Rueda es colombiano de nacionalidad pero residente en Honduras.
– Alcanzó un doctorado y un master en Entomología.
– También es agrónomo de profesión.
– Actualmente es el coordinador regional del Programa de Manejo Integrado de Plagas en América Central.
– Trabaja en la Universidad del Zamorano en Honduras como asistente de investigación en varias áreas.
– Pertenece a la sociedad de entomólogos de América.
– Visita Nicaragua regularmente desde que se integró al país al Programa de Manejo Integrado de Cuencas.
– Coautor de varios títulos relacionados a las ciencias agropecuarias e investigaciones.