Darwin Danilo Balladares Maldonado, de 11 años, aún con vida aparece en la gráfica junto a dos parientes suyos. El domingo pereció arrollado por un taxi.

Niño muere arrollado

Taxista pensó que era un bulto. Asegura que no iba a exceso de velocidad, mientras los vecinos dicen que se cruzó la luz roja Una de las causas de accidentes es la falta de tutela en los menores y la imprudencia peatonal Elízabeth Romero [email protected] Darwin Danilo Balladares Maldonado, de 11 años, fue la última […]

  • Taxista pensó que era un bulto. Asegura que no iba a exceso de velocidad, mientras los vecinos dicen que se cruzó la luz roja
  • Una de las causas de accidentes es la falta de tutela en los menores y la imprudencia peatonal

Elízabeth Romero [email protected]

Darwin Danilo Balladares Maldonado, de 11 años, fue la última víctima de accidente de tránsito registrada en las últimas horas en Managua por la Policía Nacional. El hecho ocurrió la noche del domingo en las inmediaciones de los semáforos del Hospital Militar.

Róger Adolfo Zapata Ramírez, de 56 años, circulaba de oeste a este, conduciendo un vehículo Taxi, placas 12-136, cuando según la Policía, por falta de tutela, el pequeño cruzó la calle y el taxista le arrolló mortalmente.

Hay versiones encontradas sobre si hubo o no imprudencia peatonal. Vecinos del lugar responsabilizan al conductor del taxi de haber pasado la luz roja del semáforo, pero éste alegó que siguió circulando sobre la vía porque aún el semáforo estaba en verde.

“El taxista se tiró la luz roja, iba a alta velocidad”, sostuvo María de los Angeles Hernández, vecina del lugar y a cuya casa había acudido el niño a jugar como lo había hecho en ocasiones anteriores.

Sin embargo, el taxista alegó que en ese momento estaba lloviendo y circulaba entre 50 a 60 kilómetros por hora, lo cual no consideró exceso de velocidad. “Yo sentí algo, un bulto, que impactó en el vehículo… quise esquivarlo, eran las 9:30 p.m.”, relató el taxista, quien confirmó que tras el impacto el vidrio delantero del auto resultó quebrado.

El taxista sostuvo que en el momento se quedó atónito y fueron otros conductores quienes le sacaron del ensimismamiento cuando le advirtieron “está vivo, llevalo al hospital”.

Pero Hernández refirió que inicialmente el taxista pretendió huir del lugar. No obstante, ella logró que el hombre le ayudara a trasladar a la criatura al hospital Fernando Vélez Paiz, donde los médicos de ese centro nada pudieron hacer por salvarle la vida al menor porque cuando ingresó al centro ya había fallecido.

“Cuando íbamos por Plaza España me agarró la mano y dio su último suspiro”, relató la vecina, quien agregó que a causa del impacto el niño sufrió heridas profundas en la cabeza y en el cuello.

El pequeño habitaba junto a sus padres en el barrio Jonathan González, a dos cuadras y media donde ocurrió la tragedia.

El pequeño, segundo de los seis hijos que procreó María de los Angeles Maldonado con César Danilo Balladares, cursaba el segundo grado de primaria en la escuelita ubicada justamente frente a su vivienda.

Zapata alegó en su defensa que en 30 años de conducir nunca había experimentado un percance similar.

“Es algo lamentable”, dijo Zapata Ramírez quien para laborar como taxista alquila el vehículo con el cual impactó al menor, por lo cual paga al dueño del carro 180 córdobas diarios más 100 córdobas de gasolina.

EN LAS CALLES

El accidente que le arrebató la vida al menor se produjo a eso de las 9:30 p.m, hora en que él se encontraba en la calle sin el cuidado de sus familiares. Según versiones de los vecinos el pequeño había llegado a jugar a la vivienda de la señora María de los Angeles Hernández.  

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