Los rastros de violencia y la agresión son evidentes en el cuerpo de Jenny Silva Aguilar, de 23 años de edad, quien acusa a un oficial de la Policía del Distrito 3, como responsable de las lesiones.

Acusa a policía por intento de violación

Asegura que padrastro le dio unos doce mordiscos así como varios golpes por el cuerpo Iván Olivares B. [email protected] Jenny Silva Aguilar, de 23 años de edad, narró que vivió un calvario la noche del miércoles pasado, cuando tuvo que defenderse con todas sus fuerzas para evitar que la violara su padrastro, Wilfredo Lara, quien […]

  • Asegura que padrastro le dio unos doce mordiscos así como varios golpes por el cuerpo

Iván Olivares B. [email protected]

Jenny Silva Aguilar, de 23 años de edad, narró que vivió un calvario la noche del miércoles pasado, cuando tuvo que defenderse con todas sus fuerzas para evitar que la violara su padrastro, Wilfredo Lara, quien según la agredida es miembro de la Policía Nacional y trabaja en el Distrito III.

“Quiso abusar de mí. Me tocó los bustos”, recordó mientras revivía los sucesos acaecidos esa noche. Agregó que al ver cuales eran las intenciones del hombre, comenzó a defenderse, por lo que él le mordió el dedo pulgar y el brazo derecho.

Sin saber de dónde tomó fuerzas, Jenny logró deshacerse del atacante que andaba en estado de ebriedad, y salió corriendo de la casa mientras él la perseguía. Aún hoy, la joven se sorprende al ver cómo, a pesar que Wilfredo padece un impedimento físico en una pierna, pudo alcanzarla y arrinconarla.

Fue en ese momento que le dio siete mordiscos en el brazo izquierdo, y otros en el cuello, el busto y el abdomen. La joven dice que el hombre le decía que tenía “hambre” de ella, y que sería suya “o de nadie más”, y comenzó a “ligarle’’ las piernas.

Jenny dice que cuando se percató que Wilfredo no se detendría, tomó una piedra y le dio con ella en la cabeza, de donde comenzó a brotar sangre. Le mordió un dedo meñique al hombre y logró frenar un poco la agresión, hasta que regresó doña Norma Aguilar Duarte, madre de la joven y compañera del policía, el cual acusó a la joven de ser la agresora.

Para tristeza de la muchacha, su madre creyó la versión del supuesto agente.

DECEPCIÓN

Jenny se mostró extrañada porque al llegar al Distrito 6 de la Policía Nacional para denunciar el caso, la agente que la atendió sólo aceptó tipificar el delito como “agresiones”, rechazando la acusación por “intento de violación”. Su sorpresa fue mayor, cuando el forense que la atendió supuestamente le dijo que si aceptaría arreglarse con Wilfredo “por veinte mil córdobas”, a lo que ella respondió que no.

Su tristeza fue mayor al saber que doña Norma, su propia madre, acompañó a Lara a acusar a Adalberto Maradiaga, anterior esposo de Jenny, al que habrían señalado como presunto narco. La muchacha negó que el hombre se dedique a la venta de droga, porque él tiene un trabajo estable, a la vez que reafirmaba que quien la golpeó fue su padrastro.

LA PRENSA trató de obtener la versión de Lara, pero la teniente Diana Murillo, vocera del Distrito 3, dijo que no conocía a nadie con ese nombre. Consultadas las autoridades policiales de Managua respondieron que competía a sus subordinados de ese distrito indicar si Lara trabaja ahí o no.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí