- Hace veinte días Nicaragua abrió las puertas al mundo para que califiquen en el proceso de licitación de la exploración petrolera, se dice que hay potencial para 50 años, pero aún se desconocen los beneficios reales de una potencial explotación, igual percepción existe sobre los efectos adversos. La realidad es que la suerte está echada, sólo resta esperar hasta dónde el “Oro Negro” cambiará a Nicaragua
Mayda Isabel Meléndez [email protected]
La posibilidad de explotar en Nicaragua yacimientos de petróleo es vista por algunos especialistas como una fuente de bonanza económica, pero para otros puede ser el inicio de una serie de males, y, en el peor de los casos, el agravamiento de otros.
Durante el proceso de exploración, que podría empezar el próximo año, las empresas no pagarán ningún tipo de impuesto, pues las autoridades aseguran que no les quieren aumentar la carga económica ante las tareas de perforación y estudios geológicos para saber si existen cantidades importantes de petróleo.
El proceso de licitación para la exploración fue oficializado el nueve de julio por el presidente de la República, Enrique Bolaños, mediante un decreto presidencial. La exploración ofrecida comprende tres áreas: Mar Caribe, Océano Pacífico, y la faja de territorio que va de Managua a Rivas.
La fecha límite de precalificación es el 10 de octubre, y el proceso de licitación se cerrará el 31 de enero del próximo año, previéndose iniciar operaciones en junio de 2003.
Mauricio Darce Rivera, Director de Desarrollo Petrolero del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), explica que en esta etapa el único pago consiste en un canon por concesiones de área, el cual varía entre 0.05 dólares hasta 0.15 dólares por hectárea por año, una garantía de mantenimiento de oferta y un depósito de fianza para asegurar el cumplimiento por parte de la empresa del cumplimiento del trabajo.
Mientras que en la etapa de explotación, la empresa tendría que pagar un cobro que oscila entre el 2.5 y el 15 por ciento, dependiendo “en parte, del volumen de producción diario, de los ingresos y egresos de la empresa. Entre más ingresos y más producción, paga más regalías mensuales sobre la producción diaria fiscalizada en un punto común, y un 5 por ciento de regalía directa de producción diaria por gas natural”.
OTROS BENEFICIOS
Pero existen otros beneficios. Uno de los más importantes es el señalado por Róger Cerda, presidente de RAC International, firma internacional consultora en Economía, Finanzas y Energía. Cerda afirma que para comenzar, la factura eléctrica se reduciría en un 50 por ciento o más.
Actualmente el consumo facturado anual del sector comercio equivale a 667.5 millones de córdobas, el del sector domiciliar 652.5 millones de córdobas, y el del sector industrial 493.5 millones de córdobas.
Además, Cerda plantea que, a mediano plazo, la balanza de pago y las reservas internacionales resultarán beneficiadas debido a que Nicaragua percibiría entre 200 y 400 millones de dólares al año.
Hoy en día las importaciones de Nicaragua corresponden al petróleo crudo, pues se invierten cada año unos 172 millones de dólares en ese rubro, lo que equivale al nueve por ciento de las importaciones totales, estimadas en 1,780 millones de dólares.
Mauricio Aranda, Gerente de Operaciones de Shell de Nicaragua, considera que la visión del mundo en relación con Nicaragua cambiaría con la confirmación de la explotación petrolera, pues actualmente se ubica como el país pobre que vive a expensas de la ayuda internacional.
A su juicio, se obtendrían mayores ventajas si las cantidades comerciales de petróleo se encuentran en la zona del Pacífico, pues los cargos por flete serían menores.
ALGUNOS RIESGOS
Pero no todo es color de rosa. Emilio Rappaccioli Baltodano, quien estuvo al frente del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) durante dos gobiernos (1979-1996), insiste en que la base de la rentabilidad consiste en la transparencia y rectitud “para que no vivamos lo mismo que Venezuela y Ecuador, que son exportadores de petróleo, pero son países sumamente pobres debido a la corrupción y malos manejos”.
Otro elemento a tomar en cuenta es el transporte del crudo, en caso de que las mayores reservas se encuentren en la Costa Atlántica.
De ser así, Mauricio Aranda, de Shell de Nicaragua, considera que dos opciones viables son el transporte en camiones, lo que significa la construcción de más de 300 kilómetros de carretera, y la construcción de un oleoducto que atraviese todo el país.
“Es mejor construir grandes puertos”, enfatiza el consultor Róger Cerda, quien se opone de manera tajante a esa posibilidad por representar un alto riesgo a la biodiversidad, al momento de un eventual accidente.
En tanto, Kamilo Lara, especialista en temas de Medio Ambiente, admite que “hay que dejar de ser pesimistas”, pero advierte de la necesidad de guardar, al pie de la letra, el estricto cumplimiento de la legislación a fin de evitar daños al ecosistema de las orillas marítimas, bosques y especies terrestres que tuvieran que emigrar a la hora en que el ser humano realice transformaciones.
DIFERENTES MÉTODOS PARA EXPLORAR
Según el geólogo Mauricio Darce, para explorar en tierra firme se utilizan métodos diferentes de los empleados en mar abierto, pero en ambos las empresas deben presentar su programa mínimo de exploración, en el cual detallan los pasos a seguir.
Para investigar en tierra se hace cartografía geológica, lo cual permite encontrar los tipos y edades de rocas, porosidades, algunas propiedades físicas y geoquímicas de las rocas. Esta información ayuda a determinar si existe un yacimiento.
En mar adentro lo que se hace, en primera instancia, son perfiles sísmicos. Darce explicó que en la exploración petrolera andan barcos especiales que por medio de disparos comprimidos de gases hacen emisión de fuentes sísmicas que llegan hasta el lecho marino, provocando ondas que se reflejan y se refractan.
MILLONES DE AÑOS
Un objetivo buscado afanosamente es el llamado “domo anticlinal”, el cual es un pliegue formado en las profundidades en medio de formaciones calizas conocidas como Roca Reservorio: de existir hidrocarburo, se encontrará acumulado en los flancos del domo. En Nicaragua existen arrecifes calizos que datan de hace 50 millones de años y, en algunos casos, cuentan con un kilómetro de ancho y otro kilómetro de profundidad.
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