Francisco Paz afirma que de seguir jugando, aún hoy sería pitcher de cabecera del Chinandega.

Una estrella que se apagó

Mejor infantil, desconocido pelotero Wilder Pérez R. [email protected] El único nicaragüense considerado como gran prospecto de béisbol de Williamsport a los 13 años, es Francisco Paz, mejor conocido como “El Zurdo Paz”, que en el Mundial de 1970 arrasó con todos los honores que algún lanzador podría obtener. Se le acusó de estar pasado de […]

  • Mejor infantil, desconocido
    pelotero

Wilder Pérez R. [email protected]

El único nicaragüense considerado como gran prospecto de béisbol de Williamsport a los 13 años, es Francisco Paz, mejor conocido como “El Zurdo Paz”, que en el Mundial de 1970 arrasó con todos los honores que algún lanzador podría obtener.

Se le acusó de estar pasado de edad para entonces, y hasta a eso se le achaca una sanción que recibió Nicaragua en esos eventos que jamás se esclareció. Pero Paz es afortunado, porque, en la grandeza de su heroísmo no recuerda nada de eso.

Dice que, al menos en su caso, todos lo confundieron con un primo que se llamaba como él, y encima tenía el mismo apodo. Además, aduce que la inactividad se debió a la falta de promoción.

Paz es más bien un personaje pintoresco, capaz de mezclar la realidad con deseos fantásticos. Después que Nicaragua quedó subcampeón del mundo, recuerda que “hubo desborde, yo venía en una carroza muy elegante, ¡clase de alegría! ¡clase de emoción!, me volaban el montón de flores de los aviones, la gente se vino a pie desde Managua hasta Chinandega, me gané 11 trofeos en ese campeonato”.

Dice que se reunió con el presidente Anastasio Somoza, y que éste le dijo: “Qué querés, pedime”, y respondió: “Sólo quiero que me regresen a Estados Unidos… es que allá los equipos daban 22 mil dólares por mí, y cuando me habían visto en Dominicana daban 19 mil”.

“Hablé con mis padres y me dijeron que no, que muriera con mi gente, que no me fuera, que iban a sufrir mucho por mí, que me dedicara a sembrar en la finca… y como en ese tiempo uno le obedecía a sus padres…”, señala.

Unos siete años después moriría su madre, pero fue hasta mucho tiempo después que le cumplió la promesa de retirarse totalmente del béisbol, jugando en Mayor A.

A la vez ama el béisbol, pero reconoce que cambiaría todo por retroceder el tiempo y desobedecerle a sus padres y desarrollarse en la pelota. “Por jugar no quise estudiar, al final ni jugué, tal vez amar el béisbol fue mi sal”.

EL DESPUÉS

Del equipo de 1970 sólo Mariano Alonso brilló en Primera División. Francisco Paz jugó un año en esa liga, invitado por con el Chinandega, invitado por Argelio Córdoba. Se acuerda de cinco victorias y tres derrotas.

El año pasado el embajador de china Antonio T. Sai, lo invitó para platicar, 31 años después de perder ante “El Zurdo Paz” en Estados Unidos. “Se pasó riendo de mí porque pensó que encontraría a un hombrote con una gran historia de béisbol, pero vio que no crecí, le conté lo que pasó y le dije que le gané con el corazón”, comenta.

Actualmente siembra maíz en su finca de una manzana. Ahí, a la par de una casuchita de ripios, entrena a su hijo para que sea un gran pelotero. Pero dice que “no lo voy a dar a ningún equipo ahorita para que no me lo deformen”.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí