- El “Patito” cambió de apoderado, pero ¿también
de actitud?
Pablo Fletes [email protected]
A finales de la semana pasada, el púgil capitalino Léster “Patito” Fuentes finalizó su relación con su tío y manejador Bernabé Bermúdez, en un ambiente de mucha tensión que afectó la vieja relación entre ellos.
De esta manera, Fuentes abrió espacio a un nuevo trato con el promotor Luis Manuel Fernández, de la empresa Nicaprom, para que organice sus peleas a nivel nacional, ya que en el extranjero el mexicano Ricardo Maldonado posee los derechos de promoción.
Sin embargo, más allá del cambio, lo que en Fuentes debe existir es un sincero cambio de actitud hacia la práctica del boxeo, un deporte que lo ha proyectado como atleta y como uno de los peleadores más seguidos en el país.
A Léster difícilmente se le puede acusar de indisciplinado, prepotente o con vicios que afecten sus condiciones. Su problema es su poca disciplina alimenticia, que lo ha afectado severamente no en un combate, sino en por lo menos media docena de compromisos que ha echado a perder.
En su última pelea, el “Patito” perdió a finales de marzo con el mexicano Sal García porque viajó a Los Ángeles, California, con exceso de peso. La pelea estaba pactada en 122 libras, pero una semana antes rondaba las 135. Por supuesto que esa bajada de peso en tan poco tiempo terminó limitando sus condiciones físicas, hasta perder por nocaut frente a un peleador del “montón”.
Antes, venía de echar a perder un compromiso en Panamá, con Marcos Sánchez, en la misma velada que Adonis Rivas perdió el título supermosca de la OMB ante el ya fallecido ex campeón Pedro Alcázar.
REITERADAS FALLAS
Según el recuento de su historial, Fuentes echó a perder al menos dos presentaciones con la empresa “Boxing Star Promotions”, cuando laboró con la promotora de Ana Francis Donaire y Rosendo Álvarez.
A Maldonado le ha fallado al menos en 5 ocasiones, siendo la última de todas una que le había programado en la velada donde Marco Antonio Barrera se enfrentó por segunda ocasión a Erik Morales.
Esa pelea entre los campeones mexicanos se realizó el recién pasado 22 de junio en Las Vegas, Nevada, pero Fuentes no peleó porque después de duros entrenamientos en Panamá, se regresó a Nicaragua a perder las condiciones que había adquirido.
La actitud de Fuentes obligó a la cancelación del combate en Las Vegas, en una nueva oportunidad desperdiciada que le hubiera permitido mejorar su palmarés de apenas 13 triunfos contra 2 derrotas, una de ellas frente al panameño Mauricio Martínez cuando disputó el título gallo de la OMB en septiembre de 2,000.
“Ahora sí voy con todo para reiniciar mi carrera”, dijo el “Patito” Fuentes el jueves pasado, luego de la finalización de su relación con Bermúdez. Sin embargo, todavía tiene que disciplinarse y mostrar la madurez necesaria para proyectarse a los primeros planos del boxeo no solamente de Nicaragua, sino del mundo.
Fuentes tiene condiciones para brillar, pero todavía no ha querido explotarlas al máximo.