¿Por qué no siguen jugando?

Muchos países son competitivos a nivel infantil, pero no a nivel mayor Gerald Hernández [email protected] A nivel de pequeñas ligas, la tradición beisbolística de un país no es suficiente para hacer pronósticos. Países como Perú y Ecuador, por mencionar dos casos, en ocasiones logran armar buenos equipos de niños, pero a nivel mayor siguen estancados. […]

  • Muchos países son competitivos a nivel infantil, pero no a nivel mayor

Gerald Hernández [email protected]

A nivel de pequeñas ligas, la tradición beisbolística de un país no es suficiente para hacer pronósticos. Países como Perú y Ecuador, por mencionar dos casos, en ocasiones logran armar buenos equipos de niños, pero a nivel mayor siguen estancados. ¿Cómo se explica esto?

El Dr. Humberto López y el Ing. Bayardo Cuadra coinciden en que eso es un fenómeno sociocultural. Cuando niños, hay un mundo de opciones deportivas, pero a medida que el chavalo va creciendo, las oportunidades de practicar algunos deportes se van reduciendo.

“Ese fenómeno sucede igualmente en Nicaragua. En los colegios promueven el deporte y no sólo se practican los deportes dominantes del país. Pero salido de la escuela, el ambiente social no tiene las condiciones para se sigan desarrollando en deportes que no están arraigados. En Nicaragua se juega mucho básquetbol y fútbol en la escuela, y no tienen un gran desarrollo, en cambio el ambiente de béisbol está por todos lados y en todos los niveles. En Carazo es distinto, porque ellos tienen un ambiente futbolístico”, explica el Dr. López.

“En sociedades como la nuestra, donde no hay un gran desarrollo deportivo, después del ámbito escolar el deporte desaparece. Los países que pueden optar al desarrollo en múltiples deportes, son los pudientes, y de ellos no todos los consiguen”, agrega.

Otro elemento importante a considerar según el Dr. López, es la pobre promoción de la actividad física, como necesaria y sustantiva de los seres humanos.

“Todos creen que el deporte es algo estrictamente de la juventud o más de la infancia. De tal manera, que cuando llega a los 20 años ya no practican deportes. Y en el sexo femenino es peor, porque su actividad deportiva está estrictamente escolarizada, fuera de eso no tienen oportunidades”, añadió.

En los casos específicos de los países que tomamos como ejemplo, el Ing. Cuadra opina: “Hay países como Perú que compiten en campeonatos infantiles de béisbol, pero en mayores ya no, porque después no tienen seguimiento. Los scouts no visitan esos países, entonces se pierde el interés por continuar jugando. En Brasil, hay colonias japonesas y allí arman sus equipos de béisbol. Pero cuando los chavalos van creciendo, se va reduciendo el espacio para jugar porque no hay ligas superiores”.

“Algo así pasaba en Nicaragua en los 40. Había excelentes peloteros, pero salvo excepciones como Francisco Dávila, la mayoría se quedaba jugando aquí”, asegura Cuadra.

LA EDAD

A los 12 años, estos niños que juegan béisbol no tiene una idea clara de lo que quieren ser en la vida, así que no podemos esperar que la mayoría continué en el béisbol, porque con facilidad cambian de opinión y muchos de ellos son absorbidos por los deportes de predilección en su país.

“Son menores de edad que están sujetos a la voluntad de sus padres, quienes muchas veces prefieren que sus hijos estudien en lugar de seguir jugando”, opina el Ing. Bayardo Cuadra.

“En esa etapa de la infancia no se tiene una visión, y, para colmo, en nuestra cultura al deporte se ve como una vagancia a esa edad, porque se considera que el deportista nunca va a ser buen estudiante. El deporte se debería de ver como una política de Estado, donde el Gobierno invierta mucho dinero por el valor educativo que genera, como costumbres, aptitudes, solidaridad, alegría, competencia sana y, además, desarrollo físico”, dijo el Dr. Humberto López.  

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