EFE
LA PAZ.- El acuerdo político alcanzado en Bolivia, que dará al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada un segundo mandato desde el 6 de agosto, terminó con la incertidumbre social y económica que prevalecía en el país desde las elecciones de junio pasado.
Sánchez de Lozada, jefe del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), firmó anoche (jueves) con su colega del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), Jaime Paz Zamora, un pacto que le asegura su designación como nuevo mandatario boliviano, el próximo 4 de agosto, pese a una inicial negativa de Paz Zamora.
El Acuerdo “nace de un imperativo nacional”, sostuvo Sánchez de Lozada en una conferencia de prensa conjunta transmitida a todo el país por radio y televisión.
El acuerdo político terminó con la incertidumbre social y económica surgida desde las elecciones presidenciales del 30 de junio, cuando ninguno de los once candidatos en los comicios consiguió la mayoría de los sufragios y los dos más votados polarizaron las tendencias que debe resolver el Congreso Nacional.
La Conferencia Episcopal católica y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia fueron los más insistentes ante los partidos políticos para que formen el próximo gobierno y mantengan la estabilidad política y económica ante indicios de fragilidad social en la nación.
La alianza MNR-MIR fue negociada en secreto y el resultado sorprendió a todos.