- Fenómeno social tiene en zozobra a la ciudad
Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]
“Estamos como sitiados. La mayoría de las personas tiene miedo a salir de noche o a ser despojadas de sus pertenencias a cualquier hora del día”, dijo el párroco de la Iglesia Santa Ana, al abordar el tema de los denominados grupos juveniles.
Ese es el comentario generalizado de la población que ve con preocupación el incremento de los desórdenes callejeros y la alteración al orden público.
Las estadísticas del Hospital España demuestran la actitud temeraria de los integrantes de estas bandas. “Me ha tocado atender heridos por arma blanca. En realidad, el personal paramédico trabaja incansablemente, en especial los fines de semana, que en la ciudad son sangrientos”, dijo el doctor Roberto Fernández, ortopedista del centro asistencial.
POLICÍA NACIONAL DEBE HACER MÁS
En junio, la Policía recibió 48 llamados de auxilio en barrios donde existe ese servicio, pero hay un sub registro de los casos que se denuncian en esa institución.
La ciudadanía espera de las autoridades policiales una respuesta —que ha demorado— para buscarle solución al problema generado por los 19 grupos juveniles, con 253 integrantes que hay en esta ciudad.
“Hay que diferenciar entre los delincuentes juveniles y los grupos, son cosas distintas”, explica el comisionado Macdiel Pérez, jefe de Seguridad Pública de la ciudad.
Pérez manifestó que la institución urge de un plan de vigilancia y patrullaje porque los jóvenes delincuentes se están organizando, sin embargo, los planes chocan con la realidad ante la falta de recursos para enviarlos a trabajar, proporcionarles becas o espacios de diversión.