- Productores aportan sus conocimientos y prácticas diarias
María Antonia López M. [email protected]
Una nueva forma de controlar las plagas en los cultivos basado en propuestas surgidas de los campesinos, es lo que está implementando el Programa de Manejo Integrado, financiado por el organismo de Cooperación Sueca (Cosude), con incidencia en Nicaragua y Honduras.
Alfredo Rueda, coordinador regional del Programa de Manejo Integrado de Plagas (Promipag), cuya sede en Nicaragua se encuentra en Estelí, explicó que una de las prioridades es evitar el uso de plaguicidas.
El proyecto tiene seis años de estar en Nicaragua, estableciendo una coordinación con socios nacionales representados por organismos de desarrollo local para facilitar la transmisión de conocimientos.
Con el paso de los años, los coordinadores del proyecto decidieron en esta última etapa hacer cambios sustanciales en la metodología que utilizaban los extensionistas cuya práctica era la de tener una respuesta oportuna a la pregunta de los productores.
Explicó que para ese cambio metodológico fue necesario contratar a científicos sociales, quienes concluyeron en la necesidad de reconocer el conocimiento natural de los productores para resolver algunos problemas que se presentan con las plagas.
Por ejemplo, citó Rueda, un productor propuso que una forma de controlar el gusano que se come la planta de maíz era colocando azúcar en el cogollo y permitir que las hormigas subieran atraídas por el dulce, pero al final terminan comiéndose la plaga.
“Estamos eliminando las charlas convencionales, ya no contestamos preguntas sino esperamos respuestas de ellos”.
Otra parte de ese proceso de cambio ha sido el entrenamiento por el que están pasando los extensionistas, de tal manera, que estén preparados para buscar junto a ellos y razonar con los productores las alternativas posibles para controlar las plagas.
“De esa manera el productor se empodera y sabe cómo combatir las plagas”, señaló Rueda.
Actualmente en Nicaragua se trabaja con 800 productores utilizando esa nueva metodología y un proceso de seguimiento para que pueda dar los rendimientos esperados, tanto en la parte productiva como en el conocimiento adquirido.
Este sistema podría ser implementado por otros proyectos que son manejados por Care, Catholics Religious Services (CRS), y ya hay conversaciones con el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).