- Se han conformado dos auditorías médicas que analizarán las causas de la muerte del pequeño Engel Josué Álvarez Jarquín, de cuatro años
- La Policía también está investigando el caso y citará a todo el personal médico del Hospital Vélez Paiz, involucrado en la atención del niño
Elizabeth Romero [email protected]
Mientras en el Hospital Fernando Vélez Paiz se practican por separado dos auditorías médicas —una por el comité de auditoría interna y otra por parte de la sede central del Ministerio de Salud— para conocer qué sucedió en la muerte del niño Engel Josué Álvarez Jarquín, de cuatro años, la Policía Nacional ha iniciado el proceso investigativo del caso.
Tras la denuncia de Bayardo Álvarez, padre del pequeño, la Tercera Delegación policial citará a declarar al personal que de alguna manera estuvo relacionado con la atención del niño; entre éstos, el médico que realizó la intervención quirúrgica y el anestesista, entre otros, confirmó la teniente Guillermina Rojas, del departamento de Información y Análisis de esa estación policial.
Engel pereció la noche del lunes después de permanecer en estado de inconsciencia durante cuatro días, tras sufrir un paro cardíaco durante una segunda intervención quirúrgica para arreglarle una fractura en el codo izquierdo.
El director del centro asistencial, doctor Julio Flores, confirmó que a tempranas horas de este martes fue convocado el comité de auditoría interna existente en el hospital, que es independiente a la auditoría que iniciará la sede central del Ministerio de Salud y que estará a cargo del director de auditorías, doctor Alfonso Porta.
“Nuestra obligación a lo interno es hacer una auditoría de nosotros mismos, independiente de la que pueda hacer a nivel central”, dijo el director del hospital, quien aclaró que el comité de auditoría no tiene la función “de inquisición”, sino “de encauzar, orientar”, con la intención de mejorar la calidad de atención a los pacientes.
No obstante, reconoció que el mayor peso recaerá en la auditoría a nivel central, que probablemente deberá llamar a algunos expertos para llegar a un análisis final.
Ambas auditorías también deberán esperar el resultado de la autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal, para lo cual la Dirección del hospital les remitirá una copia del expediente médico sobre el caso, que al mediodía de ayer fue entregado al Minsa.
En cuanto a la realización de una segunda operación, el funcionario médico explicó que aunque no es un procedimiento normal, se ha efectuado en otros campos de la medicina como la ginecología, porque “si la paciente queda sangrando hay que abrirla”. En el caso del niño, dijo, lo que sucedió fue que “no se hizo una reducción excelente, se pusieron los clavos, pero quedó una fractura que era prácticamente inestable”.
Se trata de la colocación de los “clavos Quirsen” (por recibir el nombre de su creador), los cuales al ser colocados no dejaron los resultados esperados por los médicos, por lo que éstos propusieron a la madre del niño una segunda operación para corregir el defecto.
“Porque si hubiera quedado mal y no sucede este percance, después usted nos va a venir a reclamar que no quedó bien. Ese fue el motivo, no era otro”, dijo Flores que le aseguraron a la progenitora del niño, Rosalba Jarquín.
Flores aclaró que durante la primera operación no sucedió absolutamente nada. “No hubo ningún daño, ningún problema. En el posquirúrgico el niño evolucionó bien”, sostuvo. Y en cuanto a la segunda intervención quirúrgica, dijo que bien pudo realizarse incluso después de 24 horas, así como también han confirmado que el mismo antibiótico aplicado para prevenir contaminación ha sido suministrado a otros niños, sin que hayan tenido alguna reacción adversa.
En su denuncia ante la Tercera Delegación policial, el padre del pequeño Engel manifestó sentirse inconforme por la muerte de su vástago, sobre todo porque al hospital lo llevó con una fractura en el brazo izquierdo y después en el centro asistencial sufrió un paro cardíaco.
¿QUIÉNES OPERARON?
Aunque las autoridades del hospital han preferido no dar a conocer los nombres de los galenos mientras no cuenten con los resultados de las auditorías médicas, el funcionario hospitalario reconoció que fueron médicos diferentes quienes practicaron las operaciones.
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