- Bomba israelí mató a jefe extremista y a 9 niños también
AFP, AP
NICOSIA, CHIPRE.- El presidente estadounidense, George W. Bush y la Unión Europea (UE) condenaron enérgicamente este martes el bombardeo israelí dirigido contra un jefe del Hamas en Gaza, que el lunes por la noche se saldó con la muerte de 15 palestinos, una operación que fue calificada en el mundo árabe de “agresión salvaje”, de “crimen de guerra” y de “crimen contra la humanidad”.
“El presidente (Bush) había dicho antes que Israel debe ser consciente de las consecuencias de sus acciones. El presidente cree que esta acción de mano dura no contribuye a la paz”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, quien explicó que la postura de Bush sería comunicada al gobierno israelí el mismo martes.
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, el primero en reaccionar, lamentó el ataque y recordó que “Israel es legal y moralmente responsable de tomar medidas para prevenir la pérdida de vidas inocentes”, lo que no “cumplió al usar un misil contra un edificio de apartamentos”.
Mary Robinson, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, también se mostró muy crítica. “Según el derecho internacional humanitario y en materia de Derechos Humanos, el asesinato irresponsable de civiles está absolutamente prohibido, sean cuales sean los objetivos militares que se persigan”, declaró.
En nombre de la UE, Dinamarca, que ejerce la presidencia semestral de la Unión, condenó firmemente el ataque.
“La UE y la comunidad internacional en su conjunto han rechazado siempre los métodos israelíes de asesinatos extrajudiciales”, declaró la presidencia danesa, que destacó que “ni esas acciones ni otras que causen daños sin discriminación a civiles, darán seguridad al pueblo israelí”.
La Comisión Europea estimó que el ataque de Gaza “no tiene justificación”.
Según fuentes diplomáticas de Bruselas, la indignación europea es mayor después de las informaciones que había recibido la UE de que varios movimientos palestinos estaban a punto de asociarse a un “cese unilateral de todos los actos de violencia contra civiles israelíes”.
China también lo condenó, al igual que Rusia, uno de los miembros del llamado Cuarteto para Oriente Medio, que aseguró estar “seriamente preocupado” por esa operación.
En Londres, la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional consideró que el ataque era “desproporcionado y absolutamente inaceptable”.
Los países árabes y musulmanes reaccionaron con indignación a ese ataque, calificado por el canciller egipcio, Ahmed Maher, de “crimen de guerra”.
SHARON: «ÉXITO»
Un avión de combate F-16 israelí lanzó una bomba de una tonelada que destruyó cinco casas de un barrio popular de Gaza donde vivían decenas de familias, dejando además 176 heridos, según el balance comunicado por el ministro palestino de Salud, Riad al Zaanún.
Según fuentes médicas, nueve niños murieron y hubo 15 heridos que se encuentran en estado muy grave.
La bomba mató al cabecilla del ala militar del grupo islámico Hamas, al que se le atribuyen centenares de ataques terroristas, y a otros 14 palestinos, entre ellos nueve niños, informaron el martes fuentes palestinas.
En el ataque, que causó el derrumbe de un edificio de tres pisos y destruyó varias viviendas vecinas, murió Salah Shehadeh, de 48 años, fundador y jefe de las brigadas Izzadine el-Qassam, ala militar de Hamas, dijo, la organización que ha perpetrado gran cantidad de ataques, incluidos más atentados suicidas que cualquier otra facción palestina en el actual conflicto.
“Desde mi punto de vista, este operativo fue uno de nuestros mayores éxitos’’, dijo el primer ministro Ariel Sharon a miembros de su gabinete. “Alcanzamos al que era tal vez la figura más importante de Hamas en el campo operativo’’, dijo Sharon al aludir a Shehadeh, que estuvo preso en Israel entre 1988 y 1999.
Sharon dijo que Israel “no tenía intención de lastimar a civiles’’, y el ministro de Defensa Binyamin Ben-Eliezer emitió un comunicado afirmando que “la información que teníamos era que no había civiles cerca de él”.