“Con o sin FMI ordenaremos las finanzas públicas”

El director general de Ingresos, asegura que encontró una entidad convulsionada debido a las incongruencias y descontrol en el manejo de las finanzas públicas en la administración anterior, por lo que está entregado de lleno a quitarle el estigma de “corrupción” a la entidad que dirige desde marzo, aunque lo percibe difícil tras el recorte […]

  • El director general de Ingresos, asegura que encontró una entidad convulsionada debido a las incongruencias y descontrol en el manejo de las finanzas públicas en la administración anterior, por lo que está entregado de lleno a quitarle el estigma de “corrupción” a la entidad que dirige desde marzo, aunque lo percibe difícil tras el recorte presupuestario anunciado recientemente

Gustavo Ortega Campos [email protected]

Es uno de los “hombres fuertes” de las finanzas públicas. En las manos de Róger Arteaga está la tarea de recaudar más de 5,000 millones de córdobas en un año, con una severa contracción económica y en medio de reformas presupuestarias y fiscales que están trastocando el funcionamiento del Estado.

Muy sencillo en su personalidad e incluso tímido, Arteaga cuenta con 30 años de experiencia en el mundo de los números, pero estar al frente de la Dirección General de Ingresos (DGI), es para él un reto por ser su primera experiencia dentro del sector público, máxime que la imagen de la entidad está salpicada de señalamientos de corrupción y uso indebido de los fondos públicos, durante el gobierno anterior.

Desde hace 21 años se ha entregado de lleno a sus creencias religiosas, dentro de la agrupación cristiana “Hombres de Negocios”, situación que asegura le ha cambiado por completo la concepción de las cosas.

Arteaga dice estar contra la pared con el recorte del 30 por ciento del presupuesto recientemente aprobado por la Asamblea Nacional, aunque confía en que el presidente Enrique Bolaños podría revertir la situación con el uso de su derecho al veto.

Usted llegó en marzo de este año a una entidad bien polémica debido a que uno de sus antecesores, el señor Byron Jerez, es tildado como uno de los principales involucrados en supuestos actos de corrupción. ¿En qué pensó al venir acá?

Yo estaba en una sesión de trabajo en la Tesorería General de la República, donde estuve al frente en enero y febrero, tenía 40 días ejerciendo el cargo y me avisaron que necesitaban nombrar un nuevo director porque había problemas en la DGI.

La verdad no tuve tiempo para meditar si convenía o no convenía, pues la decisión de servir ya la había tomado, yo soy un pensionado del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), donde trabajé 20 años, la mitad de ellos en Honduras y la otra en Nicaragua como representante del banco y luego como gerente regional.

Pero debe ser una gran presión venir a cambiar la imagen de una entidad calificada por muchos como la cara pública de la corrupción del gobierno anterior…

Sé que hay un problema muy serio de percepción porque se mira a la DGI como un lugar donde ha habido mucha corrupción y eso ha provocado problemas en la imagen, por eso uno de los empeños nuestro es cambiar la imagen de corrupción a transparencia, una entidad que dé confianza a los contribuyentes, que ejerzan el privilegio de pagar impuestos para que se pueda mover el país.

Aquí se tejió una trama de grandes ribetes: notas de créditos, checazos y muchas cosas más. ¿Cuándo usted llegó a la DGI encontró todavía vestigios de estas situaciones anómalas?

Lo primero que encontré es que estaba convulsionada, había una amenaza de los administradores de renta de renunciar en masa por problemas con la directora anterior, además estaba la sombra de la investigación de la Contraloría General de la República que estaba requiriendo una información que no se encontraba…

Pero aquí estaba…

Nos dimos cuenta que la información podía haber estado en unas condiciones bien deplorables dentro de unos sacos en unas bodegas, entonces fue que se decidió nombrar un equipo de la DGI para que buscara la información requerida, el principal problema eran las notas de crédito…

Las que fueron usadas de manera equivocada, ¿es o no es?

Las notas de crédito son legales si se les da uso correcto, legalmente son extendidas por la DGI cuando se le debe a un contribuyente que pagó de más, sin embargo se ocuparon para otros fines, originalmente para un fin que podría decirse que era lógico que se hiciera y es sustentar el presupuesto de la entidad, porque como tal no tenía los suficientes ingresos para pagar planilla y los servicios básicos.

Pero no sólo para eso se usaron…

Es que lo que ocurrió después es que la gran discrecionalidad hizo que las notas de crédito se emitieran indiscriminadamente con otros fines que no eran devolverle a los contribuyentes cuando se les debe o para sustentar el presupuesto de la DGI, ahí es donde vinieron los checazos que fueron notas de crédito emitidas a cambio de un cheque y esas notas de crédito trasladadas de una a otra persona como un medio de pago, eso se desvirtuó y creó este enorme problema que todavía no se soluciona… esto ha dañado mucho la imagen de la institución.

EN MEDIO DE LA TORMENTA

La DGI está en medio de la tensión política entre el Ejecutivo y el Legislativo, lo que le ha provocado ser una de las entidades con mayores recortes en su presupuesto, ¿qué va a pasar con esto?

Somos víctimas de un tensionamiento entre estos dos poderes, cuando decidimos adoptar medidas para reducir el déficit fiscal fue ajustar el presupuesto general de la República y se contribuyó con un recorte de 14 millones de córdobas a la DGI. Ahora con el proyecto de reformas, el Legislativo nos recorta 31 millones más, esto es un 30 por ciento del presupuesto de la entidad y nos obligará a tomar medidas heroicas en las reducciones de viáticos, combustibles, celulares y servicios básicos, tratando de no perjudicar la masa laboral.

Aquí se pone en riesgo la meta de recaudaciones de 5,600 millones de córdobas para el año 2002, aunque en el primer semestre llevamos recaudados 2,634 millones, bien se podría pensar en que sí cumpliremos con la meta, pero ya con la reducción presupuestaria las estamos poniendo en peligro.

Esto conlleva al incremento del déficit fiscal…

Si se observa, las dos entidades recaudadoras (DGI y Aduanas) son las más afectadas con el recorte y el presupuesto se cambió de una manera que a muchos entes del Estado dejaron en una situación precaria, trataremos de ajustarnos, pero enfrentaremos una situación difícil en el segundo semestre.

Pero se habla de negociaciones por debajo de la mesa…

Todavía esto no ha sido visto por el presidente de la República que tiene derecho al veto, y como está pendiente la iniciativa de Ley de Ampliación de la Base Tributaria podría pensarse que podría modificar un poco el impacto del recorte en las recaudaciones.

Como parte de las discusiones de este proyecto de ley pueden haber cambios para mejorar.

PRESUPUESTO REALISTA

¿Cómo percibe el futuro de las finanzas públicas ante un déficit fiscal que es un récord en Latinoamérica?

Este año será difícil por la magnitud de los gastos de 12,500 millones de córdobas y con la disponibilidad de ingresos de 8,400 millones; sin embargo pienso que esto podría mejorar cuando se logre un acuerdo con el Fondo Monetario e ingresen recursos frescos para que se reactive la economía. Por otro lado este gobierno va a tener la oportunidad de formular un presupuesto que esté acorde con los ingresos que se puedan obtener para evitar la tentación de elaborar presupuestos mayúsculos cuando no se cuentan con los recursos necesarios.

Creo que será un presupuesto realista.

Pero ya estamos contra reloj, antes del 15 de octubre debe estar en la Asamblea Nacional ese proyecto de presupuesto, quedan tres meses y estamos en veremos con unas reformas fiscales…

Por eso es que vamos en una marcha acelerada, sacando lo que tenemos pendiente y de inmediato entrar a la formulación del nuevo presupuesto, por eso es importante el acuerdo con el FMI porque así sabremos de cuántos ingresos vamos a disponer para ejecutarlo. Aquí no hay tregua, es un trabajo constante.

Varios funcionarios públicos de alto rango nos han confirmado que encontraron unas finanzas públicas muy desordenadas, ¿usted desde su “sombrero” de ex BCIE, cómo vio el desempeño de la administración anterior?

Cuando estaba de funcionario del BCIE anualmente hacíamos un análisis de los países y eso comenzaba viendo las finanzas públicas, en el caso de Nicaragua observamos que había mucha discrecionalidad.

¿Qué significa “mucha” discrecionalidad?

Gastos que no estaban claramente registrados, pagos de planillas que se hacían por debajo de la mesa, sueldos que no quedaban registrados en la planilla presupuestaria, sino que salían de diferentes bolsas que no se registraban, por eso al revisar el presupuesto había unas cifras pero lo que se estaba ejecutando era completamente diferente y eso lo que hace es enturbiar la situación y prestarse para que mucha gente se lucrara con presupuestos que debían manejarse en una caja única…

Es eso lo que pretenden hacer en este gobierno…

¡Ya lo estamos haciendo!, la DGI y la DGA estamos depositando todos los ingresos en una caja única en el Banco Central y de esa caja única es que salen los diferentes desembolsos para que se ejecuten los presupuestos, todo se está haciendo por encima de la mesa.

¿Qué se siente ser funcionario del gobierno después de toda una vida en el mundo privado?

Es una experiencia enriquecedora y sobre todo con un gobierno que tiene las intenciones de hacer las cosas sobre las mesa y que nadie está encima de la ley, yo toda mi vida he sido de ese criterio, ser lo más honesto posible y sincero con uno mismo, por eso mi vida la he llevado así.

MARIMBERO EMPEDERNIDO

Nadie se imaginaría que Róger Arteaga, managua de pura cepa, es un amante de música folclórica, de ahí su cercanía con la marimba, instrumento que él dice “aporrear” con frecuencia.

Pero además de la marimba, el jefe del Fisco, también dice que le saca “tonaditas” al acordeón.

Proviene de una familia de extracción humilde, su padre era un tipógrafo, por lo que siempre estudió en colegios públicos y se graduó de economista en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).

Fue becado por el gobierno británico para realizar estudios de post grado en Manchester y Canterbury en Inglaterra.

Una década después realizó una Maestría en Economía en la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

Su esposa Norma Fonseca, también es economista y madre de sus tres hijos, uno nacido en Inglaterra, el segundo en Nicaragua y el tercero en Honduras, “tengo mi pequeña Naciones Unidas en casa”, dijo a tono de broma.

“Nicaragua puede colapsar”

El director general de Ingresos, Róger Arteaga Cano, considera que la situación del país ya no permite la puesta en marcha de reformas tributarias de pequeña escala, a las que llamó “parches”, por lo que considera que la prioridad es el ordenamiento completo de las finanzas públicas.

“Con o sin el FMI Nicaragua tiene que ordenar sus finanzas, no es posible que en un país tan pobre estemos haciendo presupuestos irreales que no los podemos ejecutar”.

Consideró que si el país no se ordena puede colapsar, “es cuestión de responsabilidad, si no lo hacemos Nicaragua colapsaría”.

Arteaga confirmó que este “ordenamiento” equivale a una reforma tributaria total, “es una forma de fijar objetivos y metas de qué impuestos se van a cobrar” y aprovechó para aclarar que aún no existe una posición oficial al respecto, en alusión a un par de documentos realizados por consultores independientes con el apoyo de organismos financieros internacionales.

El funcionario advirtió que una reforma tributaria total debe ser consensuada con todos los sectores del país y asumirla como una posición de nación y no del gobierno, al tiempo que estimó que esta iniciativa podría ser efectiva el próximo año en base a las recomendaciones sugeridas por los consultores adaptadas a la realidad del país.  

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