Nicole Winfield (AP)
JERUSALEN.- Funcionarios palestinos e israelíes planeaban reunirse ayer al anochecer para reanudar las conversaciones aplazadas varias veces y luego canceladas cuando Israel dijo que necesitaba más tiempo para prepararse, aduciendo nuevos ataques palestinos contra civiles israelíes.
Nabil Abu Rdeneh, asesor del líder palestino Yasser Arafat, dijo que la reunión se realizaría en Jerusalén, pero señaló que su progreso depende de la disponibilidad de Israel de retirar a sus tropas de Cisjordania.
“Yo creo que si Israel realmente tiene intenciones serias para reanudar el proceso político, primero tendrá que retirarse de los territorios palestinos”, dijo a la prensa, tras reunirse con el enviado ruso Andre Vedovin en Ramala.
Debido al sabath judío no fue posible contactar a funcionarios israelíes para confirmar la reunión.
Mientras, un grupo palestino de Derechos Humanos solicitó a la Corte Suprema israelí que evitara la deportación de los familiares de atacantes suicidas de Cisjordania a la Franja de Gaza, alegando que viola el derecho internacional.
El fiscal Hader Shkirat, Director de la Sociedad de Derecho, una organización palestina de Derechos Humanos, dijo que interpuso el viernes un recurso legal como medida preventiva luego que las fuerzas israelíes destruyeron los hogares de dos sospechosos en los ataques de esta semana y arrestaron a 21 de sus familiares. Después de los arrestos, funcionarios israelíes dijeron que el ministro de Justicia, Elyakim Rubinstein, había determinado que los parientes de los atacantes podrían ser deportados sólo si tenían una relación directa con el terrorismo.
Un vocero del Ministerio de Justicia, Jonathan Beker, dijo que las deportaciones ocurrirían “por ejemplo, si ellos (los miembros de la familia) habían alentado al atacante a unirse a una organización terrorista o incluso a ser voluntario para un ataque suicida, o si estuvieron involucrados en su reclutamiento”.