Juan Rodríguez [email protected]
El Ministerio de Gobernación mantiene en sigilo el contenido del informe que envió a la Organización de Estados Americanos (OEA), sobre un lote de armas de guerra, tipo AK-47 vendidas a Guatemala a través de la empresa GIRSA, de origen israelí. Sin embargo, el titular de Gobernación, Arturo Harding, reveló que el resultado de las averiguaciones que sigue el organismo regional estará listo en los primeros días de septiembre.
“El informe de Nicaragua fue presentado a la OEA y contiene la realidad desde el punto de vista de nuestro país, se entregaron fotocopias de todos los documentos que había alrededor de esta venta, Nicaragua procedió de acuerdo con los términos de una exportación de armas”, explicó Harding.
Reconoció que en la transacción hubo un “intermediario”, la empresa GIRSA con licencia de operación en Guatemala. “Nicaragua tenía realmente necesidad de comprar armas no militares, de uso policial, más precisamente, armas cortas, tipo subametralladora Uzi y pistolas Jericó”, subrayó.
Harding dijo que los fusiles AK que vendió la Policía Nacional a GIRSA eran 115 usados y se dieron a 25 dólares cada uno, no obstante, supuestamente estas mismas armas son cotizadas en Guatemala en 412.50 dólares, lo que motivó una investigación en aquel país.
El funcionario aclaró que durante el nuevo gobierno no se ha hecho ninguna venta de armas usadas, y la que se conoce se hizo durante el gobierno del doctor Arnoldo Alemán.
“De hacer una nueva venta de armas, lo haríamos directamente, pero esa posibilidad es nula porque no hay ningún requerimiento, a pesar de que faltan armas cortas para la Policía”, comentó finalmente el titular de Gobernación.