- Hay 106 detenidos
ACAN-EFE
SAN JOSÉ.- La Fuerza Pública de Costa Rica desalojó ayer a manifestantes que tenían bloqueadas desde el lunes carreteras en el Caribe (este) y sur del país, en la segunda jornada de protestas contra la revisión técnica de vehículos a cargo de la empresa española Riteve.
Desde tempranas horas de ayer, decenas de policías lanzaron gases lacrimógenos en el puente sobre el río Toro Amarillo, donde se realizaban uno de los más grandes bloqueos con la participación de unas 1,000 personas que demandaban la salida de la empresa española.
Otra acción similar se realizó en Pérez Zeledón, también una zona donde las protestas fueron muy fuertes, sobre la carretera Panamericana que conduce a Panamá
Ciento seis detenidos y 135 golpeados o afectados por los gases habían dejado hasta ayer las dos jornadas de disturbios
En ambos sitios, los manifestantes fueron dispersados y la policía tomó el lugar para despejar la vía de barricadas hechas con llantas incendiadas, palos y piedras
El jefe de la Fuerza Pública, Walter Navarro, advirtió ayer que seguirán con esta acción en cualquier lugar en el que se presenten este tipo de protestas. Varias personas fueron detenidas hoy en el Caribe
El presidente costarricense, Abel Pacheco, advirtió ayer que no habrá marcha atrás en la revisión técnica, que ganó Riteve en una licitación pública que le otorga la revisión de vehículos por un periodo de diez años, y llamó a los manifestantes al diálogo.
El lunes, cuando comenzaron las protestas, fueron bloqueadas carreteras en diversos lugares del país, incluidas vías cercanas a la capital
La primera jornada de protesta dejó el lunes un total de 105 heridos y afectados y 78 detenidos por los enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía.
La mayoría de personas atendidas por la Cruz Roja fueron afectadas por los gases lacrimógenos lanzados por los antimotines, pero también diez oficiales de la Fuerza Pública fueron trasladados al hospital por heridas causadas por las piedras y palos de los manifestantes.
Al menos diez niños, vecinos de casas cercanas a los puntos de los cortes, también sufrieron los efectos del gas lanzado por la Policía para restablecer el orden vial.