- Los cambios en la legislación llevan a la modernidad y permiten entrar a un mundo altamente competitivo. El especialista español, José Antonio García-Cruces González, dijo que en Nicaragua el Código de Comercio requiere de modificaciones sumamente necesarias las que deben acompañarse de procesos de integración para hacer frente a las grandes potencias mundiales que buscan ampliar sus mercados cuando aún existen desventajas para países pequeños
María Antonia López M. [email protected]
José Antonio García-Cruces siente una fuerte pasión por la enseñanza, razón por la que una buena parte de su vida se ha dedicado a esta labor, aunque ello le ha implicado salir varias veces fuera de su país. Pero eso no parece importarle, cuando se trata de poder reproducir sus conocimientos y lograr que muchos nicaragüenses puedan reforzar lo que han aprendido en otros momentos.
En estos días se encontraba en Nicaragua, preparando una maestría que se estará impartiendo en la Universidad Centroamericana (UCA).
Cuando trabajó en El Salvador, le correspondía capacitar a jueces en materia de Derecho Mercantil, así como de propuestas a la reforma legislativa.
Pero su itinerario hasta Nicaragua no fue inmediato, cuando terminó su trabajo en El Salvador fue a Colombia y luego a España.
¿Cómo llega a Nicaragua?
Llego a Nicaragua porque me invitan a ser co-director de una maestría y participar como profesor, y la razón es porque el coordinador de la maestría estuvo trabajando conmigo en España en la Universidad de Salamanca y de allí nace la idea.
Tomando en cuenta su experiencia, las materias que va a impartir en la maestría están ligadas al Derecho Empresarial, ¿qué similitudes hay con la situación española?
La Legislación empresarial básica de Nicaragua, es el Código de Comercio, y es muy similar con el Código en España. El problema que me encuentro es que así como en mi país, ha habido evoluciones sustantivas, se han cambiado leyes, en Nicaragua se necesita un proceso de reforma sustantiva profunda. La labor mía en el primer módulo de la maestría consiste en ver qué es lo que hay. Y qué es lo que hay que hacer. Con la finalidad de modernizar la legislación y lo que conviene hacer en el Código de Comercio.
¿Recomienda cambios en el Código de Comercio de Nicaragua?
Muchos cambios.
¿Qué tipo de cambios podría usted recomendar?
Cambios básicos. Toda legislación societaria parece que no tiene que ver hoy en día con la realidad, eso por un lado. Toda la legislación en materia de bancos y de bolsas responden a criterios distintos. Toda legislación en materia de concursos no tiene nada que ver con la ideología que hay detrás del Código. Toda la legislación en materia industrial y de competencia es necesario reformarla como consecuencia de convenios internacionales que Nicaragua ha firmado. Es decir, es una reforma integral.
Pero eso podría llevar muchos años…
Sí, pero si no se empieza, no se acaba, necesariamente conllevará muchos años pero habrá que empezarlo. En mi país ha habido un proceso de retorno, en el año 1981 una primera ley y que ha acabado hace cuatro o cinco años, de tal manera, que le hemos dado la vuelta a la tortilla completamente. Es un proceso más o menos de 25 años donde se ha modificado casi toda la legislación del país.
Si en España les llevó de 20 a 25 años, aquí podrían ser más porque también depende de las voluntades políticas…
Detrás de cada reforma legal hay una voluntad política, eso está claro, pero también hay que tomar en cuenta que muchas veces se toman decisiones equivocadas con la finalidad de cumplir convenios que tiene que cumplir Nicaragua. Es miembro de la Organización Mundial del Comercio y tiene que asegurarse, ejecutar y respetar las decisiones. No sólo es una reforma conveniente sino a veces incluso una reforma necesaria.
Cuando usted termine el curso en Nicaragua, ¿cree que hayan expectativas de algún tipo de reformas en ese sentido?
Los procesos de reforma son muy complicados porque cuando se reforman las leyes lo que conlleva son una relación de intereses específicos por lo que deben empezar en primer lugar, por el convencimiento, y la labor que pueda hacer ahora es de convencimiento. De qué hay que retomar, ese es un proceso tardado.
¿Qué desventajas tiene el sector comercial y empresarial de seguir aplicando las leyes que existen actualmente?
Las normas se alejan de la realidad y cuando eso sucede mala cosa es, y en segundo lugar, las leyes son factor de modernización del país. La buena ley no necesita más que una buena inversión. Si se traban las leyes es poner trabas al progreso.
¿Pero la modificación debería ir encaminada a la apertura del libre comercio, a las condiciones que ponen los organismos grandes como la Organización Mundial del Comercio (OMC) a países pequeños como Nicaragua?
Las reglas de hoy en día son muy distintas, no hay muchas opciones en cuestiones legales, pero los grandes principios, las grandes reglas están y esas son las que hay que implementar en las reformas y esas reglas vienen definidas por un sistema de economía de mercado, por un sistema de libre competencia, por un sistema en donde se respetan los bienes de propiedad industrial, por un sistema donde la iniciativa privada predomina pero también requiere de medidas de tipo social que limita los abusos de ese sistema, esas grandes reglas creo que están definidas y universalmente son compartidas.
Luego, la aplicación concreta, la defensa de los intereses se puede articular en función de la discusión política que siempre hay en torno a ella.
Pero también tiene que ver un poco el conocimiento, por ejemplo, en Nicaragua se ha dicho que las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con México no fueron suficientemente discutidas y por eso hay una serie de problemas…
Para llegar a un proceso de reforma es necesario tener los conocimientos, tener la legislación comparada, conocer la realidad del país de cómo se van a aplicar las normas, conocer cuáles son las soluciones que hay en derecho, pero sin esa formación es imposible arrancar los procesos de reforma. Y con esta maestría es lo que se pretende crear, ese caldo de cultivo, esos conocimientos que puedan ayudar a favorecer esos cambios.
¿Cómo se podrían superar los problemas de un empresario con criterios muy conservadores que no quiere abrirse al cambio?
Decía un economista que cuando un empresario no quiere cambiar, el mercado acabará cambiándolo, si está en un sistema de libre competencia, lo llevará a cambiar. Sólo va a subsistir quien compita, esa es la vía a nivel mundial, no hay otra solución.
El libre comercio, realmente ha traído ventajas para países con economías pequeñas como Nicaragua porque la posibilidad de competencia es mínima…
Obviamente es idea del libre comercio y la liberación de las transacciones financieras conllevan al progreso. El problema es cuando se llevan a cabo una visión de libre comercio economicista cuando no se tienen presencia de ese tipo de valores y ese tipo de situaciones.
Cuando en esa libre competencia y en ese libre comercio no se hacen valer los valores sociales el resultado no es el progreso, en el sentido que el progreso es para todos, porque cuando no se tienen límites el progreso es para unos cuantos, eso por un lado.
Y obviamente hoy en día nadie puede negar que lo que llamamos globalización y libre comercio es algo bueno pero es manipulado en el sentido que la liberación se predica pero en sentido contrario.
El ejemplo, es claro, en materia de agricultura se pide a muchos países, liberar los sistemas agrícolas cuando las grandes potencias mundiales como la Unión Europea y Estados Unidos tienen sistemas subsidiados en materia de agricultura. ¿Eso qué significa? Eso no significa que el libre comercio está mal, eso significa que los países deben acabar con ese tipo de restricciones, pero eso es un ajuste de orden político de quien tenga la mayor capacidad para imponerse.
Pero se pueden introducir dentro de esto los países pequeños, porque si no se tiene suficiente poder para enfrentarlos…
Hay algunos organismos que se han creado, en la Ronda de Uruguay se crearon instrumentos para dirimir las diferencias en materia de liberalización comercial. Hay un ejemplo ahora reciente. Estados Unidos ha blindado las importaciones de acero provenientes de terceros países, mediante unos aranceles fortísimos. Esta es una conducta contraria a las exigencias del libre comercio, cómo se responde a ello. Sencillo: la primera vía es el enfrentamiento imponiendo aranceles a los productos de origen estadounidense y hay otra que es la que marca la OMC que es crear los paneles de denuncia por actuaciones contrarias a los principios del tratado de tal manera que a través de los paneles se disminuyan las diferencias, unificar y a través del derecho resolver las diferencias.
¿Existe la posibilidad de que Estados Unidos y la Unión Europea puedan romper con esas políticas de subsidio a los productos agrícolas?
Se ha hecho público que la Comisión Europea ha dado los criterios para modificar la política agraria y esos criterios conllevan una limitación fuerte, del régimen de subsidios. Si los países más pequeños tienen la capacidad de negociar, lo que tienen que hacer es lo que ha habido detrás de los procesos de integración. Francia o Italia son países más pequeños que Estados Unidos, pero siendo la Unión Europea tiene una capacidad mayor. Lo que hay que hacer es que Nicaragua o cualquier país de pequeño tamaño busquen la integración económica. Ha habido intentos, son parciales pero hay que favorecer los procesos de integración regional, crear macro unidades que sean las que lleven esas negociaciones en el ámbito internacional.
¿Cómo lograr que Estados Unidos cambie esa concepción que son prácticamente los más duros?
Cuando se tenga una postura fuerte frente a ellos. La actitud de Estados Unidos no es la misma frente a países aislados que frente a grupos compactos. Las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea atraviesan uno de los peores momentos, porque ha habido enfrentamientos sobre el acero.
Centroamérica está hablando de integración económica, sin embargo, en el caso particular de Nicaragua hay una aplicación del impuesto a Honduras por un problema limítrofe y otros países han tenido problemas similares, ¿qué piensa de estas situaciones?
La tendencia que se observa es no a la afirmación de las naciones sino a afirmar procesos de integración. Se constituyó la Integración Africana, se han formado las bases para formar un banco único. Esa es la vía o se toman grandes decisiones o se pierde la batalla en la lucha económica.
Una vez que Centroamérica pueda superar esos problemas que tiene…
Si me permite no hablaría de Centroamérica sino de algo más grande…
¿América Latina?
¿Por qué no? Ya hay una idea como el Área de Libre Comercio de las Américas
Pero en el área centroamericana tal vez tienen similitudes y pueden superar diferencias con mayor facilidad…
Pero ustedes tienen mejores ventajas que la Unión Europea donde tenemos muchos idiomas, y aquí es uno. En segundo lugar hay una cultura y tradición común, prácticas comerciales comunes, es un buen terreno para favorecer procesos de integración y evidentemente entre mayores sean los procesos es más fácil.
Hoja de vida
José Antonio García-Cruces González es catedrático del Departamento de Derecho de la Empresa de la Universidad de Zaragoza, España
Obtuvo un doctorado en la Universidad de Salamanca en 1987.
Fue profesor titular en la misma universidad en Derecho Mercantil y director del Departamento de Derecho Privado.
Amplió sus estudios en las universidades de La Sapienza en Roma entre otras así como en diversos organismos del ámbito nacional e internacional.
Se desempeñó como consultor internacional en el Proyecto de Reforma Judicial II en El Salvador.
También se desempeña como interlocutor de la Comisión Especial para la determinación, estudio y propuesta de solución de los problemas planteados en la aplicación del Ordenamiento Jurídico Económico, del Ministerio de Economía y Hacienda de España.
Autor de una serie de estudios monográficos y artículos en revistas especializadas relacionadas al derecho mercantil y económico.
Ha participado como expositor en varios congresos y reuniones científicas.