Edgard Rodríguez C. [email protected]
Hace tres años, Juan Muñoz emergió como la principal esperanza de un nuevo big leaguer nica. En vez es de eso, Muñoz quedó fuera del béisbol, y ante nuestra sorpresa fue el zurdo Oswaldo Mairena quien escaló la cima y se ha aferrado a las Mayores contra viento y marea.
En estos instantes, mientras Julio Ráudez batalla contra su inconsistencia y lucha también contra el tiempo, Gonzalo López y Ernie Sinclair se han tornado los portadores de las nuevas ilusiones. Sin embargo, el camino que les queda es largo y salpicado de múltiples obstáculos.
Desde luego, no se puede ignorar a Jairo Pineda, quien incluso está una categoría por encima de estos dos. No obstante, la juventud y las valoraciones que hay sobre López y Sinclair dentro de sus organizaciones, son siempre elementos a tomar en cuenta, aunque nada es seguro.
¿Quién está adelante? Las cifras de Sinclair son llamativas (9-2 y 3.32), y gente que decide en los Astros como Andrés Reiner, por ejemplo, tiene grandes expectativas en su futuro. Se afirma que lanza hasta 93 millas y que ha madurado como monticulista, aparte de ser disciplinado.
Los números de Gonzalo no impactan (6-7 y 2.75), pero no sólo porque se le dio un gran bono (US$725 mil), sino por los recursos que posee y la madurez que muestra para su edad, es uno de los prospectos mejor valorados en Atlanta y también por expertos en Ligas Menores.
Ahora, si nos vamos a escudriñar las cifras, López ha sido más efectivo que Sinclair. Iniciemos con el promedio de carreras limpias. Gonzalo tiene 2.75 por 3.32 de Sinclair. A Ernie le han dado 91 hits en 100.1 innings, a López 79 en 101.1. Gonzalo cede 7 jonrones, Sinclair 9.
Ahora, Sinclair está al frente en victorias con 9 contra 6 de López, pero vean este detalle: de las 44 carreras que permite Gonzalo, 13 son sucias. A Sinclair le hacen 43, pero sólo 6 inmerecidas. El equipo de Sinclair es uno de los mejores de la liga. El de Gonzalo de los peores.
Pero más que decir, éste es mejor que aquél, la idea es celebrar el esfuerzo de estos dos chavalos, empeñados en saltar al futuro.