- Presidente Bolaños reitera tributo ante Maduro
Luis Felipe [email protected]
El Gobierno de Nicaragua ratificó su decisión de mantener el impuesto de 35 por ciento que el país impuso a los productos procedentes de Honduras desde hace más de dos años.
El presidente Enrique Bolaños explicó el jueves, en presencia de su homólogo hondureño, Ricardo Maduro, en el puente fronterizo de El Guasaule, que Nicaragua no puede retroceder en lo aprobado durante la legislación anterior, porque necesitan cubrir los gastos que significa el juicio en la Corte Internacional de Justicia.
“El ánimo del gobierno que presido, priva la voluntad de ir quitando todos esos estorbos que hay entre nuestros países. Sin embargo, ese arancel del 35 por ciento todos sabemos por qué fue puesto, y todos sabemos que es una legislación, una Ley que tengo que cumplir, pero vamos dando los pasos para llegar a que pronto podamos eliminarlo”, afirmó.
El “Impuesto por la Soberanía” surgió a raíz de la ratificación del Tratado Ramírez-López, en noviembre de 1999, entre Honduras y Colombia, que cercena a Nicaragua de 130,000 mil kilómetros cuadrados de su plataforma marítima en el Mar Caribe.
LA CONTRAMEDIDA
“La medida que tomó Nicaragua (en diciembre de 1999) es una contramedida producto de una medida que tomó Honduras. Si desapareciera la medida que tomó Honduras (el tratado), entonces desaparecería la contramedida (que tomó Nicaragua)”, aseguró Bolaños ante la pregunta de periodistas hondureños.
“Estamos esperando que La Haya dé un fallo, cuando ese fallo venga, hemos acordado acatar sin titubeo lo que decida el tribunal internacional. Por de pronto, como lo que hicimos en Nicaragua es una contramedida, por una medida (de Honduras), y como esa misma Corte Centroamericana de Justicia condena la acción que hizo Honduras como violatoria del tratado centroamericano, entonces para poder contrarrestar esa medida, hemos tomado una contramedida dentro de nuestra soberanía”, añadió.
Argumentó que Nicaragua incumplió con el fallo de la Corte Centroamericana de Justicia, el cual ordenó a Nicaragua a suspender el impuesto del 35 por ciento, porque tampoco Honduras ha querido cumplir con el mandato de la misma Corte, que lo condenó por ratificar un Tratado marítimo con una potencia extrarregional (Colombia), en perjuicio de Nicaragua.
“Entiendo que hay dos fallos: un fallo dice que condena a Honduras por hacer tal cosa (ratificación del tratado Ramírez-López). ¿Qué va a hacer Honduras con esa condena? Entonces, como contramedida Nicaragua dijo que como se iba a recurrir a un tribunal, y eso le iba a costar dinero, se decidió tomar una contramedida —que el comercio internacional nos da derecho a tomarla— para poder ir a ese tribunal y poner esa demanda”, explicó.
“Quisiéramos que desaparecieran esas dos cosas, ¿cuándo van a desaparecer?, cuando La Haya diga quién tiene razón y quién no tiene razón”, concluyó.
MADURO ESPERA FALLO
El presidente Ricardo Maduro, en cambio, no comentó por qué el gobierno hondureño ratificó un tratado marítimo con una potencia extrarregional, ni dio su opinión sobre el arancel del 35 por ciento que tienen que enterar los productos de su país al ingresar a Nicaragua.
-Se limitó a decir que esperará con paciencia la sentencia del tribunal de La Haya.
-“Ambos hemos reiterado en el documento que acataremos el fallo de la Corte Internacional de La Haya, como dijo el presidente Bolaños, sin titubeos, eso es, en efecto, el compromiso de la solución final al problema”, expresó.