- Le pegaron 3 jonrones
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Oswaldo Mairena tiene una autoestima del tamaño de Randy Johnson. Sin embargo, ayer debe haberse sentido tan diminuto como Ed Gaedel, mientras tres proyectiles volaban sobre su cabeza hacia las tribunas del Wrigley Field de Chicago, en una victoria 10-3 de los Cachorros sobre los Marlins, quienes fueron barridos fuera de Miami por primera vez en la actual temporada.
Utilizando como plataforma al sensacional novato Mike Prior (3-2), quien sujetó al conjunto de la Florida, los Cachorros soltaron toda su furia ante Michael Tejera (5-2), quienes después de 6 aperturas formidables, fue agredido por un grueso ataque que incluyó cuatro cuadrangulares.
Sammy Soza no podía faltar en la fiesta y descargó su metrallazo 29 del año, para alcanzar en el liderato de la Liga Nacional a Lance Berkman de Houston. Lo disparó ante un envío de Vladimir Núñez. Sin embargo, lo peor ocurrió en el octavo episodio y frente al chinandegano Mairena.
Oswaldo reemplazó a Núñez y comenzó trabajar con autoridad. Retiró en elevadito por tercera a Moisés Alou para el primer out. Pero luego Cory Patterson le metió jonrón por el righfield. Y apenas se acomodaba de nuevo en la loma, cuando Alex González le dejó ir otro por el letf-centerfield.
Tratando de lanzar fino para evitar otro susto, Mairena terminó por bolear a Joe Girardi, pero de todas formas hubo un tercero. Bill Mueller se le descargó por el jardín izquierdo para completar una producción de cuatro carreras ante el nica, que finalmente logró sacar los restantes dos outs.
Nunca Oswaldo había sido tan irrespetado como ayer, cuando en sólo un inning cedió 3 jonrones que le deterioraron su efectividad desde 3.55, hasta 4.78, debido ahora a 13 carreras limpias en 26.1 entradas, en las que además admite 28 hits, de ellos 5 jonrones con 15 ponches.
Mairena venía de realizar un par de relevos tremendos, en los que había mostrado incluso una llamativa frecuencia ponchadora, al extremo de propinar 9 “kaes” en los pasados 5.2 innings. Y aún más, Oswaldo había retirado por la vía del ponche a 9 de sus últimos 20 adversarios.