- Unas 500 personas lo despiden en Tokio
Tokio/Efe.-Más de quinientas personas se congregaron ayer en el aeropuerto de Tokio-Narita para despedir al entrenador francés Philippe Troussier, responsable de la selección japonesa en el reciente Mundial, en el que Japón se clasificó por primera vez para los octavos de final donde cayó ante Turquía.
Según un portavoz del aeropuerto de Narita, los aficionados, muchos de ellos ataviados con la camiseta de la selección japonesa, corearon el nombre de Troussier y le agradecieron su labor al frente del equipo, momentos antes de embarcar en el avión que traslada al técnico hasta Francia.
Troussier, de 47 años, se hizo cargo de la selección japonesa tras el debut de ésta en un Mundial, en Francia’98, donde fue eliminada en la primera ronda, y su contrato con la Federación de Japón concluyó al término del pasado campeonato, el 30 de junio.
Antes de incorporarse a Japón, Troussier, que figura en la lista de candidatos a ser el nuevo seleccionador de Francia, pasó cerca de una década en África, donde trabajó en países como Costa de Marfil, Nigeria, Burkina Faso, Marruecos y Sudáfrica.
La marcha de Troussier ha coincidido con el inicio de la Liga japonesa, en la que 57,902 personas presenciaron el partido entre Urawa Red Diamonds y Jubilo Iwata en el estadio de Saitama.
“La fiebre del fútbol en Japón no se ha acabado con el final del Mundial”, afirmó un responsable del estadio japonés, quien precisó que el partido congregó a más público que el encuentro entre Japón y Bélgica durante el Mundial, al que asistieron 55,256 personas.