Silvio José Gómez Vega, el joven fallecido, hace aproximadamente un año había tenido una experiencia similar. En ese entonces salvaron su vida.

Buzos desprotegidos arriesgan su vida en alta mar

Los buzos de la zona de San Juan del Sur claman por un descompresor, que podría salvar vidas, lamentablemente la labor de buceo ha cobrado otra víctima más en este apacible puerto Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected] Como todos los días, Silvio José Gómez Vega y un par de compañeros se dispusieron en su lancha a realizar […]

  • Los buzos de la zona de San Juan del Sur claman por un descompresor, que podría salvar vidas, lamentablemente la labor de buceo ha cobrado otra víctima más en este apacible puerto

Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]

Como todos los días, Silvio José Gómez Vega y un par de compañeros se dispusieron en su lancha a realizar su faena de buceo para obtener langostas. Su padre, el señor Silvio José Gómez Orozco, relata que al parecer su hijo tardó mucho tiempo sumergido en el mar.

Cuenta que en un primer momento se sumergió, y luego subió a dejar un ancla; volvió a sumergirse y salió sin mayores problemas.

Tiempo después, en su casa, sintió un profundo dolor, por lo que buscaron asistencia médica, pero al final fue imposible salvarle la vida.

Los familiares, que ya han tenido en más de alguna ocasión problemas en el mar, comentan que “es una experiencia sofocante, y que es un dolor agudo que se siente en el cuerpo”, mientras refieren que el mar ya ha cobrado varias vidas.

La reciente muerte de Silvio evidenció una vez más que esta actividad, realizada sin la técnica apropiada, es de alto riesgo para la vida humana.

También dejó al descubierto, como lo aseguran los propios protagonistas, que en ocasiones se abusa de la profundidad del mar y de la suerte, para asumir el riesgo de ir más allá de los límites permitidos (de profundidad) en búsqueda de langostas.

En general, tanto los buzos como los pescadores que se dedican a la pesca artesanal en este puerto están desprotegidos.

Aún compungidos por el dolor de haber perdido a Silvio de forma inesperada, los familiares están de acuerdo en que una especie de cápsula denominada “descompresor” podría ayudar a que muchas vidas se salven en este puerto.

VALORACIÓN DE FORENSE

El doctor Luis Ocampo, asignado como médico forense en el departamento, comentó que las lesiones, e incluso la muerte de un buzo se produce cuando no se usan las técnicas apropiadas para efec-tuar la actividad.

En general, “las lesiones del buzo se producen por la trasformación brusca de algunas sustancias de fases líquidas en la profundidad del mar, a una fase gaseosa al subir a la superficie”, apuntó.

Explicó que la magnitud de las lesiones dependerá de la profundidad en que se realice esta actividad y la velocidad con que el buzo ascienda a la superficie; lo que significa que si mayor es la profundidad de buceo, sin técnica apropiada, mayores serán los riesgos para la salud cuando éste quiera subir nuevamente.

Una vez que se produce algún problema bajo el agua, hay dificultad respiratoria y una sensación de pesadez en el cuerpo, en el peor de los casos y en términos sencillos, el cuerpo se revienta y esto provoca la muerte.

EL EQUIPO Y SU USO TÉCNICO

Los buzos utilizan para su faena un pesado aparato llamado compresor, que colocan en la lancha.

A este compresor le adhieren una especie de manguera larga; ésta, en el otro extremo, tiene una boquilla que es la que se coloca el buzo y que le permite descender varias varas de profundidad.

Una persona entendida en la materia comentó que puede representar un problema el hecho de que el buzo no pueda tener el control del estado de esa manguera en el trayecto de su boca hasta la superficie.

Cuando la persona baja más de lo normado, en ese punto existe una compresión fuerte del mar, lo que causa dificultad al respirar, y si falla un mínimo la salida del aire de esa manguera, se introduce agua, y en lugar de respirar el buzo traga este líquido.

La mezcla de la respiración y la entrada de agua se acumulan en los pulmones, a tal punto que éstos “se compresionan”, y al final pueden reventarse y provocar la muerte.

BUCEO: ¿DÓNDE Y CÓMO?

Las aguas del Pacífico no prestan las mejores condiciones de buceo, puesto que las corrientes que ahí se producen son fuertes, y en la parte rocosa, donde se realiza la labor, “es muy contraída”. Es importante tener el equipo necesario para que el descenso a las profundidades del mar sea seguro, valora un veterano conocedor de la actividad de buceo.  

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