Dr. Alfonso Dávila Barboza
Reconozco de muy juicioso, interesante, como muy calificado y sostenido de interés jurídico-político el Editorial de LA PRENSA del 5 de julio del año en curso “Los magistrados que necesitamos”.
Es indudable que impartir justicia es una función de mucha responsabilidad en que está de por medio la dignidad, la honestidad y el decoro de las personas encargadas de una recta y soberbia administración de justicia.
Los componentes políticos y los “amarres” de la misma índole corrompen toda buena intención y buena fe de tener funcionarios judiciales de experiencia y con reconocido ejercicio profesional y dominio absoluto de las leyes y conductas transparentes que generen respeto y admiración a tales funcionarios.
Valioso el Editorial al que aludo, y tengo confianza que los diputados de la Asamblea Nacional reconozcan en los candidatos a magistrados la “moralidad notoria”, el haber desempeñado la noble profesión de abogado por lo menos durante 10 años o haber sido magistrados de los Tribunales de Apelaciones 5 años.
Hay que distinguir y no confundir el haber ejercido la profesión por 10 años con la fecha de incorporación en la Corte Suprema de Justicia como Abogado y Notario. ¡Que Dios provea y tengamos una elección de magistrados, admirable, plausible y ejemplar! Y que se rinda culto a la hermenéutica…
Asesor Legal Penal Masaya