- Hasta el “Chapulín Colorado” y “Pedro el Escamoso” se confesaron “orgullosamente liberales”
María Antonia López M. yWilliam Briones Loá[email protected]
La mayoría de las personas que asistieron a la concentración en respaldo del diputado Arnoldo Alemán eran productores y campesinos que llegaron a Masaya trasladados en buses y camiones desde el interior del país.
Algunos fueron movilizados desde la noche anterior haciendo escalas en las cabeceras departamentales, no obstante, el cansancio de quienes lograron acercarse al estrado principal los obligó a cambiar de parecer, y al inicio del acto dieron vuelta atrás, buscando de nuevo el medio en el que llegaron.
Pese a no llenarse las expectativas de los 40 mil ciudadanos que esperaban los organizadores, la ciudad resultó pequeña para poder alojar a la gran cantidad de vehículos que desde la entrada de Nindirí no lograron ingresar a Masaya.
Otros fueron medianamente retenidos por unos “volcancitos” de tierra que fueron colocados “presuntamente por personas ligadas al Ministerio de Transporte, desde las tres de la mañana”, versión que no fue confirmada por las autoridades competentes.
En tanto, la ciudad bajó su actividad comercial casi al ciento por ciento, sólo los vendedores ambulantes aprovecharon la oportunidad para ofrecer sombreros rojos a 35 córdobas, pelotas para niños a cinco, y hasta los gorros del “Chapulín Colorado” se tornaron liberales durante la concentración.
La comida de los liberales que asistieron a la concentración fue dispareja: algunos recibieron un nacatamal con un refresco de un córdoba, otros comida empacada en platos, pero también una buena parte regresó a sus casas con una bolsita de plátanos fritos o simplemente agua helada en su estómago.
La mayoría de los masayas mantuvieron cerradas sus puertas en protesta por la presencia de Alemán y contra la corrupción. En el Parque Central, una ciudadana de riguroso negro, portando una manta del mismo color, protestó todo el tiempo por la presencia de Alemán. “Masaya está de duelo”, indicaba la manta.
Al terminar el acto, muchos campesinos, aparentemente extraviados en una ciudad desconocida, permanecían sentados en las aceras, a la espera de ver pasar a alguien conocido para poder regresar a su lugar de origen, mientras Alemán y sus más cercanos colaboradores celebraban con whisky en la casa del alcalde de Masaya, Carlos Iván Hüeck, lo que denominaron “un rotundo éxito”.
COSAS DE LA CONCENTRACIÓN
Los voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense solamente reportaron como incidente la pérdida de la niña Neyra Rodríguez, de doce años, oriunda del municipio de Río Blanco.
Durante el acto central, varios ciudadanos quemaron camisetas y gorras alusivas a la campaña electoral de Enrique Bolaños.
Algunos portaban pancartas contra éste, y otros cargaban fotografías ridiculizando a Bolaños y a José Rizo a quienes acusaban de traidores e ingratos.
Para entretenimiento de los asistentes, bajo una pertinaz llovizna, y mientras muchos buscaban sus vehículos para regresarse, en la tarima principal fue presentado un ciudadano masatepino, que con vestimenta y corte de cabello similar al de “Pedro el Escamoso”, se movió al ritmo del baile de moda, “El Pirulino”. El bailarían se confesó “orgullosamente liberal”.
El acto liberal y el Repliegue de los sandinistas tuvieron una característica común: el afán de lucir la bandera de los Estados Unidos. Entre la multitud de ayer, como en el Repliegue, alguien portaba la bandera estadounidense.
Unas cinco manifestantes se presentaron “encapuchados”. Dijeron ser funcionarios públicos, que llegaban de esa manera porque si se descubría su identidad serían corridos hoy lunes.
Aunque los liberales se empecinaron en demostrar que el acto de ayer no era contra Bolaños, y era sólo en respaldo de Alemán, los discursos estuvieron centrados en atacar al mandatario. Las camisetas y gorras, en tanto, saludaban a una persona: Arnoldo Alemán.
Precisamente, ayer, Masaya conmemoraba dos años del terremoto que sacudió esa ciudad, provocando serios daños a varias decenas de viviendas. También se celebraba el Día de Sor María Romero.