Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
Al menos 20 mil hectáreas de la Península de Cosigüina fueron afectadas por la plaga de la langosta voladora, que amenaza los esfuerzos de los productores del municipio de El Viejo, en el extremo occidental del país.
Se estima que en aquella zona están sembradas unas tres mil manzanas de maíz de primera, que podrían ser devastadas por la langosta voladora (Schistocerca piceifrons), que frecuentemente afecta plantíos de sorgo, frijol, maní, además de daños al ecosistema de la reserva natural.
Erasmo Narváez, director de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mag-For), en una reciente inspección a los lugares de afectación afirmó “que este foco, en su fase de saltamontes, amenaza la siembra de postrera de ajonjolí y maní en la zona y que podría extenderse a otras regiones del país”.
Según registros de la oficina Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), realizados hace dos años, indican que solamente el 16 por ciento de las áreas exploradas en cinco departamentos, muestran la presencia del insecto.
El Mag-For quedó a partir de diciembre sin financiamiento para sus programas de vigilancia; sin embargo, apoya decididamente a los productores de León y Chinandega en el control de diversas plagas que afectan a una docena de cultivos.
La principal medida para bajar la población de la langosta voladora fue la fumigación. Con una inversión de más de 15 mil dólares, se procedió desde enero hasta la fecha a la aplicación de malathión 95 por ciento, el que es rociado en helicópteros en los focos de mayor presencia del insecto y con motobombas en las parcelas más pequeñas.
Narváez dijo que lo importante es reducir los daños y evitar que la plaga viaje a otros lugares de Nicaragua y se extienda hasta El Salvador y Honduras, que son regiones con características de suelo arenoso, caliente y con mucha vegetación, lugar propicio para su adaptación.
PRODUCTORES INVOLUCRADOS
El campesino Jairo Martínez Corea, originario de esta zona, se integró al esfuerzo conjunto del Mag-For para enfrentar la plaga que afecta al menos a 45 comunidades.
“Nos prestaron motobombas y nos regalaron el producto, que no es tóxico para los animales domésticos y las aves, pero el chapulín es susceptible al producto, pues lo erradica”, comentó.
Se estima que unos 3 mil productores que poseen entre una y tres manzanas podrían resultar perjudicados.
“Nuestro esfuerzo se encamina a controlar la plaga, porque el año pasado perdimos todos los cultivos y este año nos preparamos para combatirla”, dijo el productor.