Estimada Psicóloga:
Mi problema es el siguiente, tengo 29 años de edad, desde los 17 años me enamoré de una persona mayor. Me entregué por amor y mantenemos una relación muy especial, el problema es que él es casado.
Tiene 12 años de estar separado de su esposa, pero no por mi causa, sino por problemas muy distintos, nuestro romance nadie lo sabe.
Él es un profesional con un nivel académico alto y yo también tengo mi carrera profesional y estoy sacando la segunda carrera. No tenemos hijos aún, pero él sí tiene con su esposa.
¿Qué me aconseja, me conviene seguir ese romance o romperlo de una vez, recuerde nunca nos hemos separado?
Por otro lado, existe otro joven en mi vida, con buenas costumbres, trabajador con su profesión, dice que me ama, pero es demasiado celoso, él no sabe de mi otra vida amorosa, siempre me agrede físicamente.
No tengo nada con él y sin embargo, actúa como si lo tuviera, me domina, es como un lobo detrás de la caperucita roja.
Respuesta:
Los problemas con la realidad pueden surgir de las ilusiones a las que está atada una persona. Las ilusiones son maniobras psíquicas para sobreponerse al miedo y a la desesperación, especialmente el miedo al fracaso, a no ser elegida, a la caída, etc., el miedo y la desesperación previenen o evitan el asentamiento con la realidad.
Doy inicio (para responder a tu carta) con algunos aportes que han dado algunos estudiosos del comportamiento humano para dar respuestas a algunas situaciones, vivencias y experiencias. Pero también lo menciono para que vos y yo y los lectores, podamos hacer una relación con lo que vos como persona y como mujer estás viviendo.
Para comenzar tendrías que aclararte, para vos misma ¿a qué se parece más tu historia? A la realidad o a la fantasía de lo que para vos tiene que ser una relación de pareja. También para esto te serviría retomar con qué mensajes y con cuáles mandatos estás funcionando. ¿Qué te dijeron sobre ser mujer? ¿Cómo te sentís, pensás y vivís siendo mujer? ¿A qué tanto creés tener derecho y a qué no?
¿Para qué estás permitiendo que sean otros los que conduzcan tu vida y decidan qué rumbo darle a ésta? Siento que te acomodaste por 12 años a una situación que no te da ninguna seguridad ni confianza porque te está haciendo dudar.
Vos y él sabrán tener claro por qué decidieron mantener en el anonimato y la clandestinidad en la relación, pero también preguntate quién ha cedido más en todo ese tiempo, cuáles han sido tus ganancias, cuántas las pérdidas.
Estás aún en disposición para continuar aceptando esas condiciones, y cuando te menciono esto es para que lo analicés desde tus dos experiencias. La primera, asumir un rol en el que estás siendo invisibilizada, viviendo a escondidas algo que deberías gritarlo, sentirlo, compartirlo, vivirlo, porque es tu derecho; y la segunda, una relación en la que desde sus inicios estás siendo maltratada y controlada.
Vos no sos un objeto que los demás pueden lucir y desechar cuando así lo deseen, vos sos un ser humano, una persona, una mujer con derechos pero nunca vas a tener algo de lo que no te sintás merecedora.
El lugar, el espacio y el tiempo son tuyos, vos decidís en cuál y con quién estar. La habilidad para trabajar tus capacidades y competencias te ayudará a reconocerte en tu ser, tener y existir y te dará la trascendencia. Descubrite, encontrate, amate mucho y respetate, porque vos sos única.