Reina Isabel González, agobiada por la enfermedad conocida como lepra de montaña.

Pierde el ojo por lepra de montaña

La enfermedad amenaza con extenderse hasta el cerebro de la campesina de Caulatú Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL /[email protected] Un escalofriante episodio vive la campesina Reina Isabel González Vanegas, de 42 años, originaria de la comunidad Caulatú #2, municipio de Quilalí, Nueva Segovia. La leishmaniasis le carcomió el ojo y avanza rumbo al cerebro y otros órganos […]

  • La enfermedad amenaza con extenderse hasta el cerebro de la campesina de Caulatú

Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL /[email protected]

Un escalofriante episodio vive la campesina Reina Isabel González Vanegas, de 42 años, originaria de la comunidad Caulatú #2, municipio de Quilalí, Nueva Segovia. La leishmaniasis le carcomió el ojo y avanza rumbo al cerebro y otros órganos vitales.

Los médicos del Hospital San Juan de Dios de Estelí hacen todo lo posible para impedir que la enfermedad continúe carcomiendo el rostro a la campesina, que ya perdió su ojo derecho.

El pasado mes de mayo Reina Isabel estuvo internada en dos ocasiones en el hospitalito de Quilalí, pero los médicos no se percataron de que se trataba de leishmaniasis, hasta que en el Hospital San Juan de Dios de Estelí, con mejores equipos, le descubrieron la terrible enfermedad.

SIN MEDICINAS

Reina Isabel empezó a recibir el tratamiento requerido hasta hace dos días, gracias a la solidaridad de Melalina de Placencia, quien donó más de 6,500 córdobas para medicinas, dado que el hospital se encuentra desabastecido de medicamentos.

Martha Mejía, trabajadora social del centro, lamentó mucho la escasez de medicinas para combatir la leishmaniasis, y dijo que todavía falta realizarle una tomografía a la paciente para determinar el grado de afección.

La doctora Rosibel Sánchez, quien diagnóstico la enfermedad, advirtió que este caso es muy difícil para los médicos, porque la paciente también presenta una peligrosa infección que podría ser un hongo.

PIDE AYUDA

La enferma sospecha que pudo haber adquirido la leishmaniasis en la zona mískita de Par Par, montaña adentro de Wamblán, cuando visitó a su padre Mariano González.

“Me comenzó una picazón, luego me salió una ampolla, se me inflamó la cara y después me salió pus, y mire ahora cómo estoy”, dijo. La paciente rogó a las personas bondadosas a que le ayuden para realizarse la tomografía que cuesta 400 dólares y que su familia no puede costear porque son sumamente pobres.  

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