Sistema suizo de alerta desconectado pudo causar tragedia aérea

AP, EFE UEBERLINGEN, ALEMANIA.- Las autoridades aéreas suizas reconocieron el miércoles que su sistema de alerta diseñado para evitar la colisión de aviones en vuelo estaba apagado debido a labores de mantenimiento cuando chocaron una aeronave rusa y otra de carga, accidente que causó 71 muertos. Los investigadores rusos recorrieron la mañana del miércoles la […]

AP, EFE

UEBERLINGEN, ALEMANIA.- Las autoridades aéreas suizas reconocieron el miércoles que su sistema de alerta diseñado para evitar la colisión de aviones en vuelo estaba apagado debido a labores de mantenimiento cuando chocaron una aeronave rusa y otra de carga, accidente que causó 71 muertos.

Los investigadores rusos recorrieron la mañana del miércoles la zona donde cayeron los dos aviones, uno ruso con niños que iban de vacaciones a España, y el otro de carga, después de chocar en pleno vuelo.

Otros técnicos enviados a Alemania por el presidente ruso Vladimir Putin se entrevistaron con los investigadores locales en la vecina localidad de Friedrichshafen, donde serán depositados los restos de ambas naves en un hangar para ser examinados.

El avión ruso alquilado y un Boeing 757 de carga chocaron el lunes por la noche, regando de restos un área de 30 kilómetros cerca de Ueberlingen, un lugar de vacaciones junto al lago Constanza, en Suiza. Al lugar fueron despachados, además, cinco investigadores norteamericanos.

El vocero policial Michael Kuhn dijo que otros diez cadáveres fueron encontrados tras reanudar la búsqueda esta madrugada, con lo que son ya 38 los recuperados. Fueron ya realizadas las autopsias de 24.

Los investigadores rusos se centraron en una sección del fuselaje del Tupolev-154, situada a unos 500 metros de donde quedaron empotradas en el suelo los tres motores de cola del avión.

Los investigadores creen que otros 20 cadáveres de pasajeros y tripulantes podrían estar en el fuselaje, atados aún en sus asientos, aunque no han podido determinarlo, agregó Kuhn.

“Creo que encontraremos gran número de cadáveres entre los restos”, indicó Kuhn.

Los niños, estudiantes destacados de la ciudad de Ufa, en los Urales, iban a una playa española cercana a Barcelona.

MUCHAS INTERROGANTES

Nadie se explica las razones de un accidente fácilmente evitable, que se produjo por el encadenamiento de una serie de errores y fallos, tanto mecánicos como humanos.

Los dos aviones viajaban por corredores aéreos perpendiculares, a la misma altitud (36,000 pies de altitud) lo que los llevaba lógicamente a cruzarse a su paso sobre territorio alemán.

Este hecho debía haber hecho saltar varias alarmas, pero ninguna funcionó correctamente.

El controlador aéreo estaba solo en el momento de la colisión, ya que su compañero se había tomado un descanso, una circunstancia habitual y prevista en el reglamento para los turnos de noche, cuando el tráfico es menor que en el día.

Sin embargo, a pesar de que sólo controlaba cinco aviones —cada experto puede llegar a vigilar quince aparatos—, el controlador no dio aviso alguno hasta 50 segundos antes que se produjera el choque.

En ese momento, comenzó una serie de tres avisos al piloto del Tupolev-154 ruso de Bashkirian Airlines, que no comenzó a maniobrar hasta 25 segundos después, tiempo justo, pero que algunos especialistas consideran suficiente para reaccionar y evitar una colisión.

Pero tampoco funcionó correctamente el sistema de alerta a bordo de que disponen todos los aparatos, llamado TCAS, y que es obligatorio en Europa desde el uno de enero de 2000 para todos los aviones civiles de más de 30 plazas o más de 15,000 kilos.

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