Mondesí está aún en deuda

Edgard Rodríguez C. [email protected] “Hazte una (foto) con ese chico y guárdala”, me dijo con cierto aire premonitorio Ralph Ávila, el conocido scout de los Dodgers, que luego llegaría a ser vicepresidente del club. El chico era Raúl Mondesí, un fornido patrullero dominicano que se alistaba para su primer año en Triple A, mientras se […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

“Hazte una (foto) con ese chico y guárdala”, me dijo con cierto aire premonitorio Ralph Ávila, el conocido scout de los Dodgers, que luego llegaría a ser vicepresidente del club.

El chico era Raúl Mondesí, un fornido patrullero dominicano que se alistaba para su primer año en Triple A, mientras se le abría espacio para su aterrizaje en las Mayores.

Guardé la fotografía y la publiqué más tarde cuando Mondesí escaló el big show y se situó en la misma categoría que Roberto Clemente en lo que a potencial respecta. Tenía de todo. Era lo que los gringos llaman un “five tools” (con las cinco herramientas).

Recuerdo que lo menos rimbombante que escuché en aquellos días fue lo que dijo Reggie Smith, entonces coach de bateo de los Dodgers: “Tiene tanto talento que de haber nacido en EE.UU., no sólo sería estrella en béisbol, sino también en el fútbol americano”.

En aquel compacto cuerpo de Mondesí, había velocidad para desplazarse, tacto y poder al batear, un guante seguro y quizá el brazo más potente entre su generación. Y empezó a acumular cifras de respeto, después de ganar el título de Novato del Año en 1994.

Mondesí se volvió un pilar para los Dodgers, pero una tarde se le abrió el piso bajo sus pies cuando decidieron enviarlo a Toronto por Shawn Green. Reaccionó con gran molestia y pedía explicaciones a una decisión irreversible.

“Empujas 100 carreras cuando puedes empujar 150. Bateas .280 cuando puedes batear .300”, se le dijo en la gerencia del club. Su talento estaba ahí, pero su actitud era mala. Los desvelos eran constantes en los informes de un detective que se le puso y lo cambiaron.

En Toronto tampoco pudo hacer mucho por situar la realidad a la par de las expectivas, pero para su suerte, ha sido transferido a Nueva York, en una medida que busca disminuir gastos para los Azulejos y agregar aún más punch a los Yanquis.

Se trata de la gran oportunidad para Raúl. Nueva York en la gran vitrina para exhibir el talento y los Yanquis el mejor equipo del béisbol. Pero para brillar ahí, se necesita el mejor esfuerzo y en este momento, no hay duda que Mondesí, o relanza su carrera, o termina de hundirse.  

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