Pobladoras de Asicaya trasladan agua a sus viviendas, la que recogieron en la quebrada, con el temor de un posible brote de cólera.

Temor por cólera en Asicaya

Habitantes de la comunidad toman agua de los charcos y defecan al aire libre Mariela Hernández [email protected] Pese a que ya hubo una víctima fatal que presentó vómito, diarrea y calambres en el estómago, y vivía en una comunidad que carece de medidas higiénico sanitarias porque no tienen agua ni letrinas, las autoridades del Ministerio […]

  • Habitantes de la comunidad toman agua de los charcos y defecan al aire libre

Mariela Hernández [email protected]

Pese a que ya hubo una víctima fatal que presentó vómito, diarrea y calambres en el estómago, y vivía en una comunidad que carece de medidas higiénico sanitarias porque no tienen agua ni letrinas, las autoridades del Ministerio de Salud descartaron un brote de cólera en la comunidad de Asicaya, en Tipitapa.

Isidro Martínez, de 55 años no falleció a causa del cólera, según el Minsa, sino por una posible apendicitis la cual le causó una peritonitis (infección en los órganos vitales).

“No hay brote de cólera en Asicaya, lo que se ha registrado son unos casos de diarrea, la epidemióloga que enviamos al lugar afirma que no hay presencia de cólera en la comunidad, aunque hasta dentro de tres días tendremos los resultados finales y se comprobará si hay o no cólera”, manifestó Juan José Amador, Director de epidemiología del Minsa.

Raymunda Martínez, hermana del fallecido, dijo estar asustada por la muerte de su hermano. “Todo fue tan rápido, el viernes por la tarde comenzó con diarrea, ya el sábado tenía vómitos y calambres en el estómago, y el domingo murió cuando lo llevábamos al Hospital Alemán”.

Agregó que hasta la fecha no hay otra persona enferma en la casa, pero sí hay vecinos que tienen a sus hijos “con los mismos síntomas que tenía mi hermano”.

La población de Asicaya se encuentra temerosa por un posible brote de cólera. “Al igual que los síntomas de don Isidro hay muchas personas, además hay que reconocer que en la comunidad no cumplimos con las medidas de higiene, ni siquiera tenemos agua potable ni letrinas”, expresó Gregorio Orozco, coordinador de la comunidad.

Orozco se mostró preocupado, pues según él ya son muchas las personas que se encuentran con diarrea, vómitos y calentura “es por eso que fuimos a Tipitapa a informar la situación, enviaron una brigada, pero ésta únicamente entregó suero”.

MÁS ENFERMOS

Juana Navarrete Orozco, habitante de Asicaya, dijo tener a sus dos hijos enfermos desde hace tres días,“tienen diarrea y calentura, no los he podido llevar al centro porque me queda muy largo, además, si uno logra ir nunca hay medicamentos”.

En tanto, Agenor Madrigal dijo estar preocupado “ya que desde hace una semana tengo con diarrea a mi niño de siete años, le he dado suero pero sigue igual”.

Asimismo, María Luisa Valle tiene a sus dos pequeños con diarrea y dolor de estómago “ni siquiera puedo llevarlos al centro, ya que son más de seis kilómetros los que tengo que recorrer en bestia y se me hace difícil llegar hasta el lugar”.

Para Ramira Rostrán, en Asicaya debería haber un médico, “son muchas las personas que están enfermas, de aquí a que los llevemos a la carretera. se nos mueren”, dijo.

Al mismo tiempo hizo un llamado a las autoridades correspondientes a que se preocupen por los más de 800 habitantes de la comunidad “por lo menos que nos traigan agua en pipa para los niños, es inhumano que estemos bebiendo agua de los charcos, de ahí cocinamos, es injusto que nos abandonen a nuestra suerte”, señaló.

SIN AGUA Y SIN LETRINAS

La falta de agua potable y letrinas podría ser una de las causas de los brotes de diarrea en la comunidad de Asicaya, en Tipitapa.

La única fuente de abastecimiento de agua es una quebrada donde se acumula el agua de lluvia, de ahí cocinan, lavan y toman agua los pobladores sin siquiera hervirla o clorarla, dijo Narciso Martínez.

A esto se le suma la falta de letrinas en la comunidad, “hasta ahorita la Universidad Católica en conjunto con el PL-480 está implementando un proyecto en el cual se prevé la construcción de 93 letrinas a más tardar dentro de dos meses, y hasta dentro de año y medio nos prometieron agua potable, mientras tanto tenemos que seguir abasteciéndonos de los charcos”, expresó Gregorio Orozco, coordinador de la comunidad.  

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