La clausura democrática y el ALCA

José Antonio Poveda S. La región de las Américas constituye un bloque económico de suma importancia. Esta región, también conocida como el Hemisferio Occidental, abarca un territorio de 40 millones de kilómetros cuadrados, una población de 800 millones de personas y un producto interno bruto de más de 11 billones de dólares. Las economías de […]

José Antonio Poveda S.

La región de las Américas constituye un bloque económico de suma importancia. Esta región, también conocida como el Hemisferio Occidental, abarca un territorio de 40 millones de kilómetros cuadrados, una población de 800 millones de personas y un producto interno bruto de más de 11 billones de dólares. Las economías de los países de las Américas son cada día más interdependientes, comercializando un porcentaje cada vez mayor de sus bienes y servicios entre sí.

En 1994, los jefes de Estado y de Gobierno de las 34 naciones democráticas del Hemisferio Occidental se reunieron en Miami para la realización de la Primera Cumbre de las Américas. La cumbre fue la primera de una serie de reuniones destinadas a fortalecer las relaciones interamericanas a través del análisis y búsqueda de las soluciones a problemas comunes. En esta primera Cumbre se adoptó una Declaración de Principios comunes en la preservación y el fortalecimiento de la Comunidad Democrática de las Américas. La Declaración estableció como objetivo expandir prosperidad a lo largo del Hemisferio a través de la integración económica y el libre comercio, la erradicación de la pobreza, la discriminación, la garantía del desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.

El plan de Acción para alcanzar este Pacto para el Desarrollo y la Prosperidad de las Américas entre los países de la región, incluyó 23 puntos temáticos que incluyen desde el fortalecimiento de la Democracia y el Sistema de Derechos Humanos hasta la prevención de la contaminación y el fomento de las micros y pequeñas empresas. Como parte del Plan de Acción para promover prosperidad, los líderes del Hemisferio resolvieron iniciar de inmediato el establecimiento de Área de Libre Comercio de las Américas en el que se eliminarán progresivamente las barreras al comercio y la inversión.

La meta del ALCA es crear un área libre de barreras al comercio y la inversión entre los países de las Américas. Los líderes del Hemisferio resolvieron que las negociaciones concluirán a más tardar en el año 2005 y convinieron en alcanzar avances concretos en la formación del ALCA para fines del año 2000, señalando que: “la eliminación de los obstáculos para el acceso al mercado de los bienes y servicios entre nuestros países promoverá nuestro crecimiento económico. Una economía mundial en crecimiento aumentará también nuestra prosperidad interna. El libre comercio y una mayor integración económica son factores claves para elevar el nivel de vida, mejorar las condiciones de trabajo de los pueblos de las Américas y proteger el medio ambiente”.

La resolución más importante que se adoptó en la Tercera Cumbre de las Américas aparte de la decisión de que el Acuerdo de Libre Comercio regional se comenzará a practicar en el año 2005, es la Cláusula Democrática”, la cual establece que cualquier alteración o ruptura constitucional del orden Democrático en un Estado del Hemisferio constituye un obstáculo insuperable para la participación del Gobierno de dicho Estado en el proceso de las Américas.

Se establece que la Democracia es esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos de las Américas, señalando como elementos esenciales de la Democracia Representativa, entre otros, el respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales, el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al Estado de Derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres y justas; y la separación e independencia de los poderes públicos.

Asimismo, señala como componentes fundamentales para el ejercicio de la Democracia: la transparencia de las actividades Gubernamentales; la responsabilidad de los Gobiernos en la Gestión Pública, el respeto a la libertad de expresión y de prensa, el fortalecimiento de los partidos políticos y de otras Organizaciones políticas y la participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo.

Un aspecto fundamental es la reafirmación que hace del Sistema de Democracia Representativa como único sistema aceptable para la OEA, el cual está contenido en el artículo 2 que dice: “El ejercicio efectivo de la Democracia representativa es la base del Estado de Derecho y los regímenes constitucionales de los Estados miembro de la Organización de los Estados Americanos. La Democracia representativa se refuerza y profundiza con la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional”.

Como podemos ver la Democracia representativa es la base para que los Estados miembros continúen participando en el proceso de formación del ALCA.

El capítulo segundo comprendido del artículo 7 al 10 aborda que es la Democracia y los Derechos Humanos, señalando que la Democracia es indispensable para el ejercicio efectivo de las libertades fundamentales y los derechos humanos, por lo que cualquier persona o grupos de personas que consideren que sus derechos humanos han sido violados pueden interponer denuncias o peticiones ante el Sistema Interamericano de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, también señala que la eliminación de toda forma de discriminación y el ejercicio pleno y eficaz de los derechos de los trabajadores contribuye al fortalecimiento de la Democracia y la participación ciudadana.

En el presente capítulo podemos observar que la protección de los derechos humanos sin distinción de género, etnia, cultura, religión, etc., es indispensable para la existencia de una democracia eficaz.

Establece que la democracia y el desarrollo económico y social son interdependientes y se refuerzan mutuamente; por lo que siendo la pobreza y el analfabetismo factores que inciden negativamente en la consolidación de la democracia, los Estados miembros de la OEA se comprometen a adoptar y ejecutar todas las acciones necesarias para la creación de empleos productivos, la reducción de la pobreza y la erradicación de la pobreza extrema.

Asimismo, establece que el ejercicio de la Democracia facilita la preservación y el manejo adecuado del medio ambiente, al igual que la educación, la cual constituye una base fundamental para fortalecer las instituciones democráticas y promover el desarrollo del potencial humano.

El capítulo cuarto se desarrolla del artículo 17 al 22 comprende el fortalecimiento y preservación de la Institucionalidades Democrática.

Este capítulo señala que cuando el gobierno de un Estado miembro considere que está en peligro su proceso político institucional democrático, podrá recurrir al Secretario General o al Consejo Permanente a fin de solicitar asistencia para el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática. El secretario General o el Consejo Permanente, con el consentimiento previo del gobierno afectado, podrá disponer visitas y otras gestiones con la finalidad de analizar la situación; el Secretario General elevará un informe al Consejo Permanente, y éste realizará una apreciación colectiva de la situación y en caso necesario podrá adoptar decisiones dirigidas a la preservación de la institucionalidad democrática.

La ruptura del orden democrático o una alteración del orden constitucional que afecta gravemente al orden democrático de un Estado miembro constituye un obstáculo insuperable para la participación de un gobierno en las sesiones de la Asamblea General, de los consejos de la reunión de consultas, de las comisiones, y demás órganos de la organización.

Vicedecano Facultad de Derecho UNAN-León.  

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