Xiomara Chamorro [email protected]
El gobierno de Estados Unidos ha condicionado su ayuda a los países en vías de desarrollo, solamente para los que sean elegibles por su compromiso en la lucha contra la corrupción, respeto a los Derechos Humanos, cumplimiento de la ley, inversión en salud y educación, y políticas que fomenten un espíritu empresarial.
La Cuenta del Reto del Milenio (MCA por sus siglas en inglés) es una iniciativa gubernamental que cuenta desde el pasado 14 de marzo con un incremento de cinco mil millones de dólares en los próximos tres años, para premiar a los países que se ajusten a los criterios del proyecto, según informó ayer la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos.
“En ambientes con políticas adecuadas, cada dólar de ayuda atrae dos dólares de capital privado. En países donde dominan las políticas públicas deficientes la ayuda puede afectar a los mismos ciudadanos a los que se propone ayudar, al echar fuera la inversión privada y perpetuar las políticas fracasadas”, señala la información.
Los fondos, que serán distribuidos en forma de donaciones en los países que califiquen, se invertirán en proyectos decididos mediante “un proceso participativo que involucre a funcionarios municipales y federales elegidos, la sociedad civil y socios del desarrollo”.