El control de las malezas se puede realizar de forma biológica, a través de programas especiales.

Promueven el control biológico de malezas

Nicaragua fue sede del primer curso latinoamericano sobre el tema, una experiencia pionera en el país Importación de insectos es una alternativa, pero especialista recomienda cautela Gerardo Bravo [email protected] Nicaragua no cuenta con acciones para ejecutar el control biológico de las malezas en los cultivos, pues en la actualidad sólo se combaten con agroquímicos y […]

  • Nicaragua fue sede del primer
    curso latinoamericano sobre el tema, una experiencia pionera en el país
  • Importación de insectos es una
    alternativa, pero especialista
    recomienda cautela

Gerardo Bravo [email protected]

Nicaragua no cuenta con acciones para ejecutar el control biológico de las malezas en los cultivos, pues en la actualidad sólo se combaten con agroquímicos y labores culturales (chapodas).

Una de las acciones para ejecutar ese control biológico de las malezas es con el uso de insectos u hongos que son capaces de erradicarlas sin afectar los cultivos, acción que amerita mucho análisis y precaución, indicó Freddy Alemán, director de Investigación, Extensión y Postgrado de la Universidad Nacional Agraria (UNA).

En algunos casos el control biológico se basa en la importación de organismos patógenos e insectos, medida que podría implementarse en Nicaragua, “el control de malezas que se piensa realizar es con la importación de algunos insectos. Si nos damos cuenta que alguna maleza se encuentra atacada por algún insecto lo podemos traer de su país de origen y liberarlo en nuestras condiciones”, dijo Alemán.

Hoy en día existe en Nicaragua un control biológico natural, “no ha sido bajo análisis, sino natural; por ejemplo, algún insecto u hongo que afecta a alguna maleza de forma natural”, dijo.

CON CAUTELA

Agregó que para implementar cualquier programa de control biológico de la maleza que se vaya a desarrollar en el país, es necesario antes de liberar a un hongo o un insecto, realizar una serie de estudios que vayan a determinar la inocuidad que puede tener ese patógeno o insecto sobre las malezas, pero también sobre otros organismos que no son objetivos.

“Cuando nosotros importamos un insecto o un hongo, lo estamos trayendo para un organismo específico, para una maleza específica, pero es necesario hacer estudios que nos digan a nosotros que no va a ir afectar otras plantas de interés”, afirmó.

Advirtió que “cuando ese insecto llegue a nuestras condiciones y se encuentre con otras plantas que también él prefiere, entonces podríamos estar trayendo una plaga”

Por eso recomendó que al establecer un programa de control biológico hay que hacer estudios sobre plantas hospederas donde se instalan los insectos sin dañarlas, también sobre plantas de las cuales se alimenta el insecto y estudiar otras plantas que sean parientes cercanas a la planta que se quiere controlar.

Eso incluye estudios cuarentenarios, son estudios a nivel de laboratorio, estudios a nivel controlado donde se puedan realizar nuestras valoraciones sobre el insecto u hongo, el que no se nos va salir de nuestro control y vaya afectar otras plantas por las cuales no los hemos traído.

UN PRIMER ESFUERZO

Recientemente se llevó a cabo en Nicaragua el primer curso latinoamericano sobre control biológico de malezas donde participaron cien personas de diferentes instituciones.

“Es el primer evento que se realiza en Nicaragua. En el país existen experiencias en control biológico de plagas y enfermedades, pero no existe ninguna en el ámbito del control de la maleza”, aseguró Freddy Alemán, director de Investigación, Extensión y Postgrado de la Universidad Nacional Agraria.

Indicó que en el ámbito latinoamericano existen muy pocas experiencias sobre control biológico de malezas, dijo que donde más se ha desarrollado este tipo de programas ha sido en Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Expresó que en el curso se les enseñó a los participantes los conocimientos básicos de cómo se debe manejar un programa de control de la maleza; las perspectivas que se tiene al desarrollar estos programas en las condiciones que se presentan en Latinoamérica y cuáles podrían ser las limitaciones que se podrían encontrar.

En el curso estuvieron especialistas en el tema, ingleses, brasileños, australianos y norteamericanos. El curso fue realizado en conjunto por la Universidad Nacional Agraria y la Universidad de la Florida.  

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